La familia de Julián Álvarez se mueve para cambiar de agente en plena vorágine

Julián Álvarez, cabizbajo durante el Atlético-Villarreal. Europa Press
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La simple posibilidad de imaginar el cambio de agente de Julián Álvarez a cuatro días del cierre del mercado de fichajes explica el caos en el que vive el argentino en plena montaña rusa de acontecimientos entre Atlético, Julián, Barcelona y Arsenal. Con el jugador lejos de los entrenamientos por tercer día consecutivo y fuera de la convocatoria para el partido del Sevilla, la última hora añade una capa más de locura.

Mientras el FC Barcelona se aferra a un resquicio judicial para conseguir a Julián, el entorno del internacional albiceleste parece estar ensimismado en un cambio de aires interno. Según cuenta Marca, el dardo de Gil Marín de este pasado jueves sobre el engaño al jugador tiene nombre y apellidos: su agente Fernando Hidalgo. Y van más allá, hablan de que la familia del '19' ha empezado a mantener reuniones para atender a las diferentes propuestas de agentes argentinos, españoles e internacionales interesados en representarlo.

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Las palabras exactas de Gil Marín como consejero delegado del Atlético de Madrid fueron claras, había alguien que "se ha encargado de engañarle y confundirle" hasta confundir al jugador al exceso. Tanto que en sus palabras, la estrella está pasando por una situación difícil tanto a nivel personal como profesional, por lo que difícilmente haya solución hasta que no acabe la cuenta atrás hasta el 1 de septiembre.

Está por ver el desenlace hasta entonces de lo que suceda entre el Atlético, Julián, Barcelona y Arsenal, pero la evolución del caso del agente puede ser trascendental aunque sería raro imaginar un vuelco en esta situación en las próximas horas. En Argentina es bastante conocida la historia del ascenso de Hidalgo, que arrancó en los 90 como chófer de Gustavo Macardi, el agente al que traicionó para quitarle a jugadores como Hernán Crespo, Sebastián Verón o Claudio López a los que se llevó a su propia agencia. Su labor en estas últimas semanas está en la sombra, pero parece uno de los grandes señalados del circo montado alrededor del ¿traspaso? más sonado del verano.