Así está la situación del Sevilla con Luis García Plaza
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El Sevilla encarrila la llegada de Luis García Plaza: diferencias mínimas entre las partes
El Sevilla, a menos que se produzca algún movimiento nocturno inesperado, no anunciará a su nuevo entrenador este lunes. La entidad blanquirroja, tras las conversaciones mantenidas durante la jornada, ha dejado encarrilada la llegada del nuevo técnico y espera, en principio, anunciar un acuerdo este mismo martes. Luis García Plaza, a pesar de la aparición de otras piezas, sigue siendo el favorito... aunque aún quedan flecos pendientes.
Porque precisamente durante esta tarde ha sido el momento en el que el Sevilla ha mantenido menos contacto con el técnico ex del Villarreal. En la entidad hispalense han avanzado conversaciones durante la mañana y aunque diferentes rumores apuntaban a la llegada del ex del Alavés a la ciudad e incluso de una firma inmediata, la realidad es que en las últimas horas, donde sí ha quedado todo más o menos asentado, la actividad ha sido menos frenética de lo esperado.
García Plaza espera, con ilusión, novedades definitivas a varios kilómetros de la capital hispalense y en el Sevilla, mientras tanto, han tenido alguna que otra llamada más durante las últimas horas de la tarde.
Como sucediese con las contrataciones de José Luis Mendilibar o Diego Alonso, en momentos, al menos, semejantes, la dirección deportiva tiene varias opciones sobre la mesa y aunque no esconden que García Plaza es uno de los favoritos, tampoco ocultan que hay algún nombre más.
Diferencias mínimas con García Plaza
Es por ello que, de momento, tenemos que hablar de compás de espera más que de anuncio inmediato. La plantilla vuelve al trabajo este martes a las 10.00 horas y lo lógico es que sea Javi Martínez, o algún ayudante interno, el que organice una sesión que no tendrá ni a los internacionales, ni a los que estén tocados.
Entre el Sevilla y García Plaza, a pesar de los juegos, está todo más o menos encaminado. Las diferencias son mínimas -no son económicas- y el técnico está encantado con la posibilidad de recalar en el Sánchez-Pizjuán, pero no quiere ser un simple parche, sino que tiene intención de ganarse un curso más si consigue el objetivo de la salvación.
La historia ya se ha vivido en Nervión. En el Sevilla no quieren comprometerse -económica ni deportivamente- y por si fuese poco, los que hoy mandan podrían estar fuera en unos meses, por lo que la gestión es aún más complicada.
Compás de espera. Horas decisivas. Reflexión nocturna. Llámenlo como quieran pero, de momento, al menos de momento, el Sevilla continúa sin cerrar al 100% a su nuevo entrenador... aunque sí con un alto grado.
