Zorrilla

Real Valladolid 0-4 CD Castellón: ridículo que acerca al abismo

Cipenga, ante Biuk, Meseguer y Hugo San
Cipenga, ante Biuk, Meseguer y Hugo San.. LALIGA.
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El CD Castellón hundió (0-4) aún más al Real Valladolid, cuyo objetivo ahora es evitar bajar otra categoría más, y confirma su candidatura al ascenso, con un doblete de Diego Barri y goles de Ousmane Camara y Brian Cipenga que les permite dormir como líderes de LALIGA Hypermotion.

Un inicio engañoso

Los vallisoletanos salían entregados, presionando, buscando el balón, con el objetivo de ofrecer un buen resultado a una afición que lleva más de tres meses sin ver ganar a los suyos. Con la principal novedad del canterano Mario Maroto en el once titular, saltaban al terreno de juego ante un Castellón que no tardaba en hacerse con el control del juego, demostrando una mayor claridad de ideas, seguridad y confianza.

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Poco le duraba la iniciativa al cuadro local. El conjunto de Pablo Hernández se hacía dueño y señor del juego y abría el marcado en el Nuevo Estadio José Zorrilla en el minuto 21, con un gol de Camara (0-1) tras una jugada de continuidad después de un córner. Al jugador le daba tiempo a controlar el esférico, colocarlo a su antojo y chutar con comodidad para asegurarse la diana. Primer jarro de agua fría para un Real Valladolid sin tensión, tras 20 minutos de partido.

De hecho, esa falta de carácter que, en teoría, el técnico blanquivioleta, Luis García Tevenet, dice que ve en los entrenamientos, se traducía en otro gol del Castellón, dos minutos después. Barri, de cabeza, tras una falta ejecutada por Israel Suero, sorprendía a la defensa y a Guilherme Fernandes (0-2).

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Doblete de Barri y pitos

Y, como a perro flaco todo son pulgas, al Real Valladolid se le anulaba un tanto de Iván San José, Chuki tras un buen pase de David Torres. A este intento de reacción respondía el conjunto visitante con una nueva ocasión de gol, pero el disparo de Suero salía mordiendo el palo de la meta local. No había problema. Los únicos que generaban juego eran los levantinos y, si perdonaban una, otra no. Barri anotaba su doblete (0-3) tras un córner, aprovechando la falta de contundencia de la zaga local a la hora de despejar el balón.

Stipe Biuk, que podía recortar distancias, se topaba con Romain Matthys y muchos seguidores blanquivioletas comenzaban a abandonar el Estadio José Zorrilla en medio del desastre absoluto, la impotencia y la frustración ante un rival muy superior. Los espectadores dedicaban una sonora pitada al Real Valladolid cuando Carlos Muñiz Muñoz señalaba el final de la primera mitad.

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La puntilla

Los locales regresaban con tres cambios tras el descanso con los que parecían cobrar más impulso. De hecho, Víctor Meseguer lograba un gran remate de cabeza que sorprendía a Matthys, pero el colegiado señalaba que, al sacar Chuki el córner, el balón había superado la línea de fondo.

El Castellón no se conformaba con el 0-3, pero, lógicamente, jugaba con mucha tranquilidad y sin presión alguna. Lo más sencillo y coherente era gestionar los tiempos y aprovechar la impotencia del rival. Brian Cipenga daba la puntilla a los vallisoletanos (0-4) con un auténtico golazo por la escuadra ante el que nada podía hacer Guilherme. Un resultado que obliga a reaccionar a la propiedad del club blanquivioleta si quiere evitar el descenso a la Primera División de la RFEF y que permite al Castellón soñar con el ascenso directo a LALIGA EA SPORTS.

Meseguer se lamenta tras un gol anulado.