Apostar por Braulio y Javier Aguirre no servirá sino confían en ellos y les dan fichajes
Los flecos del contrato que perfila el Valencia CF con Javier Aguirre
Escribo estas líneas antes del Valencia CF - Real Sociedad, pero no importa. Un partido cambia las sensaciones, pero no el fondo. Uno, esta semana pasada, se ha tenido que frotar los ojos varias veces para darse cuenta de que es el mismo club que conocía y no otro. El Valencia CF ha tomado un par de decisiones deportivas necesarias y, además, lo ha hecho con cabeza, con sentido común. Firmar a Braulio Vázquez y dejar que este decida que su primer proyecto en su regreso a casa lo vaya a encabezar Javier Aguirre es algo inédito en este club. ¿Gente de fútbol al mando y tomando decisiones? Increíble, pero cierto. La forma en la que el director deportivo gallego ha llevado la negociación del entrenador es para quitarse el sombrero. El Valencia está en buenas manos.
Falta que Kiat Lim y Peter Lim estén a la altura
La labor que se hizo desde el propio Valencia (los directivos de aquí veían el desastre como usted y como yo) aconsejando un cambio a Kiat Lim y organizando en pocos días la sustitución de Gourlay por Braulio; las palabras de Rodri y la propia experiencia del hijo de Peter Lim viendo in situ el desastre de su equipo ante el Barça, propiciaron el despido que se barruntaba ya de Carlos Corberán y el más inesperado de Ron Gourlay. El escocés ni se lo olía, pero se lo merecía más que el técnico, al que dejó vendido con un mercado de fichajes incompleto.
El primer paso estaba dado y el segundo, el que más me sorprendió y me agradó fue la elección del sustituto: Braulio Vázquez. No voy a descubrirlo yo ahora, pero quienes lo conocemos ponemos la mano en el fuego por él porque de fútbol. Controla cómo se mueve un club en general, y en particular, el Valencia CF. La primera decisión que ha tomado es elegir a su entrenador. Es, quizá, la más complicada de todo director deportivo. Se ha tomado su tiempo y, con las limitaciones de este Valencia CF, ha elegido a Javier Aguirre, dándole, además, un tiempo limitado. Me gusta. Es una decisión lógica, coherente que no parece que haya sido tomada por la familia Lim o Meriton Holdings, la verdad. .
A partir de ahí y de ahora me falta lo más importante: que Peter Lim y Kiat Lim estén a la altura. Que les dejen margen de maniobra a los que saben de esto y, de paso, que abran el grifo para poder apuntalar más equipo. El último día de septiembre publiqué que el Valencia CF quería un central de jerarquía y un delantero centro más. Era el deseo de Corberán porque la necesidad la veía todo el mundo menos Gourlay. A ver si ahora lo pueden lograr y tenemos una temporadita tranquila. Aún se está a tiempo de todo, pase lo que pase contra la Real; porque no quiero dejar fuera de la ecuación a los futbolistas, a la plantilla. Los jugadores son los que hay y poco o nada se puede hacer hasta enero en cambiarlos. Ellos, como sucedió en Vitoria, deben estar también a la altura del escudo que defienden. Los primeros cinco partidos de la campaña fueron indignos y no creo que fuera culpa única y exclusivamente de Corberán. Ahora les toca dar la cara, pero como pasa en los despachos, teniendo a Braulio en el club, todo es más sencillo. De momento les ha fichado un entrenador que va a apretarles. Feliz semana.
David Torres
Delegado de ElDesmarque en Valencia
