Los latigazos de Lucas Boyé y la pillería de Mariano rompen a Osasuna y el Alavés ya es segundo

Lucas Boyé celebra uno de sus goles en el Alavés-Osasuna. Josu Izarra (LALIGA)
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El Deportivo Alavés venció por 5-2 al CA Osasuna este domingo en el partido de la jornada 4 para refrendar su espectacular arranque de temporada con Quique Sánchez Flores a los mandos desde el inicio. El equipo babazorro se coloca segundo de LALIGA EA Sports sólo por detrás del Barcelona gracias al hat-trick de Lucas Boyé para doblegar a un equipo navarro que no había perdido esta temporada hasta este duelo.

El delantero argentino fue claramente la estrella del conjunto vitoriano con un triplete gracias a dos tremendos latigazos desde muy lejos y un cabezazo para colocar la tranquilidad definitiva a la parroquia local. Los otro tantos albiazules llegaron por medio de Mariano, que suma cuatro goles y dos asistencias en cuatro encuentros, y del exrojillo Pablo Ibáñez mientras que para los de Ramis no falló Ante Budimir, con una diana con la testa y otra de penalti.

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La crónica del Alavés-Osasuna

Los babazorros generaron mucho juego ofensivo y se fueron con un 2-0 al descanso que parecía definitivo, pero Ante Budimir entró en escena y apretó el marcador en dos ocasiones, pero los albiazules se mantuvieron firmes para llevarse el duelo y Boyé decidió con un triplete.

Mariano Díaz fue el autor del segundo gol del partido y tuvo el premio al trabajo que desempeñó junto a Boyé durante la tarde. Además, Pablo Ibáñez rubricó el gran partido de Ángel Pérez, que le puso el quinto en la cabeza.

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El duelo comenzó eléctrico con la primera ocasión clara para el Alavés, pero fue el plantel ‘rojillo’ el que pudo mover el marcador después de que Ante Budimir se colará entre los centrales y se plantara delante de Antonio Sivera tras deshacerse de Ville Koski. El portero local volvió a hacerse grande ante el delantero balcánico y evitó el primer tanto en los primeros compases de un choque donde los navarros generaron mucha sensación de peligro en esa fase.

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La brega de entre Koski y Budimir fue otro de los ingredientes de una primera mitad en la que los dos equipos tuvieron sus momentos. A los 20 minutos, Sergio Herrera no logró despejar un balón envenenado de Ángel Pérez que acabó sacando bajo palos Boyomo.

Los de Ramis no decidieron bien en una salida y un balón suelto lo peinó Mariano Díaz y le llegó a Lucas Boyé, que ‘fusiló’ a Sergio Herrera desde fuera del área para mover el marcador a los 27 minutos. Hasta ese momento, el equipo pamplonica iba dando pasos adelante, pero retrocedió bruscamente en su juego desde el gol encajado.

Nueve minutos después, en el minuto 36, un error de Alejandro Catena en un control de balón lo aprovechó Mariano Díaz que se plantó delante de Sergio Herrera y definió a su palo derecho para ampliar la renta. El delantero no se olvidó de su compañero lesionado Mikel Rodríguez, presente en la grada, al que le dedicó el gol mostrando su camiseta.

Osasuna se quedó noqueado, pero reaccionó tras el descanso. Ramis confió en los once jugadores que comenzaron el duelo y a los 20 segundos de la segunda mitad, Ante Budimir recortó distancias con un impecable remate de cabeza entre los dos centrales locales.

La alegría le duró poco a los navarros porque en el 51, Lucas Boyé volvió a apretar el gatillo desde 30 metros y su misil se coló por la escuadra de Sergio Herrera en uno de los goles del año.

Sin embargo, el partido no se cerró y Ante Budimir, volvió a acortar distancias con un penalti cometido sobre él por Abde Rebbach. El croata y el argentino destacaban con media hora por delante. El partido siguió muy abierto, con idas y vueltas constantes y con el babazorro Ángel Pérez cogiendo galones en la banda derecha.

El maño lo intentó constantemente y uno de sus servicios lo volvió a cazar Lucas Boyé, para hacer el cuarto de la tarde con un remate de cabeza picado, cuatro minutos después del gol de su rival. Fue la tarde del argentino. La defensa navarra no pudo frenarle y se llevó el balón a casa después de tres goles de mucha calidad.

En la recta final, Osasuna intentó ponerle picante al partido, pero fue el Alavés el que sentenció el partido, otra vez, con otra gran jugada de Ángel Pérez, que le puso el balón en la cabeza a Pablo Ibáñez, que apenas celebró el quinto ante su exequipo.