El Deportivo se defiende del veto a la prensa denunciando a su propia afición por "insultos y presiones": duro comunicado oficial

El club "condena firmemente toda forma de violencia intimidación o amenaza"
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Sigue la guerra en Riazor entre la afición y el RC Deportivo de A Coruña. La hinchada del cuadro gallego lleva varias semanas protestando por las nuevas medidas adoptadas por el club en la grada de Marathon Inferior, donde se ubican los Riazor Blues. Unas medidas que consideran "abusivas" y que han provocado protestas en la calle y en el estadio, donde miles de deportivistas acudieron vestidos de naranja al primer partido ante el Elche CF, en el que no hubo animación pese a su carácter festivo tras regresar a Primera ocho años después.
Tras ese encuentro, Ximo Navarro atendió a los medios en zona mixta, pero el jefe de prensa prohibió las preguntas sobre las protestas de la hinchada. Lo mismo sucedió con Antonio Hidalgo en sala de prensa, lo que ha provocado la reacción de varias asociaciones de prensa deportiva criticando el veto.
Ahora, el propio club ha querido explicar ese veto. Y lo ha hecho denunciando "insultos y presiones" de su propia afición para que sus futbolistas se posicionen en el conflicto entre la entidad y la grada. El extenso comunicado oficial señala de manera directa a la parte más radical de la hinchada, asegurando además que las nuevas medidas de control se han tomado debido al "elevado número de sanciones acumuladas" en los últimos meses.
Comunicado oficial del Deportivo
"El RC Deportivo desea denunciar públicamente los insultos y las presiones que han sufrido algunos de sus jugadores en las últimas semanas por parte de aficionados que exigían una postura concreta sobre asuntos ajenos al ámbito deportivo y a sus obligaciones profesionales. Estos incidentes han sido documentados y trasladados al departamento jurídico del Club, que evaluará las medidas oportunas para defender a sus profesionales.
Dichos comportamientos se han producido tanto de forma presencial como a través de mensajes en redes sociales y aplicaciones de mensajería —dirigiéndose específicamente a determinados jugadores tanto en su faceta profesional como en su vida privada— con el objetivo de presionarles para que se pronuncien sobre cuestiones extradeportivas en las que no están involucrados.
Durante el calentamiento previo al último partido, algunos jugadores fueron objeto de gritos e insultos reiterados desde una zona de la grada, al tiempo que se les instaba a posicionarse públicamente a favor de las reivindicaciones de una parte de la afición. Esta situación se repitió a la salida del estadio, en presencia de sus familiares.
El Club considera absolutamente inaceptable cualquier comportamiento de esta índole y condena firmemente toda forma de violencia —ya sea física o verbal—, intimidación o amenaza dirigida a los jugadores o a cualquier miembro del RC Deportivo.
El RC Deportivo comprende y respeta profundamente el derecho de los aficionados a expresar su descontento, formular críticas o manifestar su desacuerdo con determinadas decisiones. Sin embargo, ninguna diferencia de opinión justifica los insultos, las presiones personales ni los intentos de obligar a jugadores y cuerpo técnico a posicionarse públicamente sobre asuntos que quedan fuera de sus responsabilidades profesionales. Estos hechos motivaron la decisión adoptada respecto a las declaraciones tras el partido contra el Elche CF, en las que el entrenador y los jugadores se limitaron a responder a cuestiones estrictamente deportivas, manteniéndose al margen de un asunto ajeno a ellos y a su rendimiento sobre el terreno de juego.
Todo ello sin obstaculizar la labor de los medios de comunicación para recoger las impresiones de los protagonistas sobre el debut del RC Deportivo en Primera División tras ocho años. El Club siempre ha sido un ejemplo de transparencia y accesibilidad hacia la prensa, y así seguirá siendo.
Esta cuestión es competencia del Club y de sus órganos de gestión, no de los jugadores ni del cuerpo técnico.
Asimismo, en su calidad de empleador, el Club tiene la obligación legal de velar por la salud y la seguridad de sus empleados —incluido su bienestar psicosocial— y ha actuado en cumplimiento de dicha obligación. Los jugadores y técnicos deben poder desempeñar sus funciones profesionales con normalidad, sin verse sometidos a presiones externas que repercutan negativamente en su rendimiento deportivo o afecten a su vida personal y familiar.
Al margen de lo anterior, el Club mantiene un proceso de escucha activa y ya ha atendido diversas demandas de los abonados, habilitando primero un canal online para la renovación de abonos y, posteriormente, un sistema para la cesión de abonos y la liberación de asientos en la grada de Marathón Inferior.
Las medidas de seguridad implementadas en dicha grada se introdujeron debido al elevado número de sanciones acumuladas en esa zona concreta del estadio; tal y como ha manifestado el Club anteriormente, estas medidas no pretenden alterar la dinámica de la grada ni afectarán a aquellas personas que no incurran en actos o comportamientos contrarios a la normativa vigente.
El RC Deportivo seguirá defendiendo el derecho de todos los aficionados a expresar libremente sus opiniones dentro del marco legal y de los canales establecidos, al tiempo que actúa para preservar la integridad, la seguridad y el debido respeto hacia sus jugadores, el cuerpo técnico y todas las personas vinculadas al Club. El Club hace un llamamiento a toda su afición para que apoye a los jugadores —tanto dentro como fuera del terreno de juego— y contribuya a mantener un ambiente de respeto, armonía y seguridad que repercuta positivamente en el rendimiento deportivo del equipo.
