Lamine Yamal se rinde a Pedri y reconoce el bajón que tuvo en el Barça: "No era feliz"

El delantero asegura haber recuperado la sonrisa y las buenas sensaciones.
Uno por uno del FC Barcelona ante el Villarreal: un claro 10 en el Camp Nou
Noche redonda para Lamine Yamal con su primer hat-trick con el primer equipo del FC Barcelona, pero también noche de confesiones. El extremo azulgrana habló sin filtros tras el partido y reconoció que no atravesaba su mejor momento hace apenas unas semanas.
“La gente quiere que con 16 años meta 100 goles… a mí me gustaría, pero es muy difícil”, explicó con naturalidad. El joven talento admitió que arrastraba molestias de pubalgia y que eso afectó directamente a su estado anímico: “No me encontraba bien, no era feliz. Era una mezcla de muchas cosas”.
Lamine recupera la sonrisa
Lamine fue claro: el problema no era solo físico. “No era feliz, se notaba”, insistió. Sin embargo, aseguró que en los últimos días algo ha cambiado: “Desde hace una semana me encuentro mejor, sonrío mientras juego, soy feliz jugando”.
El atacante también destacó la importancia de la calma en sus goles: “Cuando tengo el balón, decido yo. En el segundo esperé a que me entraran para regatear y definir. Tendría que entrar alguna”.
Además, confesó que pidió a Hansi Flick que retrasara su sustitución: “Le he dicho que se esperara a mi gol, al tercero, no al del equipo”.
Elogio total a Pedri
Más allá de su actuación individual, Lamine quiso poner el foco en Pedri, a quien señaló como clave en el partido. “El pase de Pedri es impresionante, aunque yo lo hago mal”, dijo con humildad. Y fue más allá: “Lo he hablado con Tek, Pedri ha cambiado el partido”.
El canario, que entró cuando el encuentro estaba en plena ebullición, devolvió el control al Barça y permitió que el equipo jugara con más pausa.
Mirada a la grada y mensaje final
Al ser sustituido, Lamine buscó a su madre en la grada: “Cuando me han cambiado estaba mirando a mi madre… este es el club de mi vida y estoy muy contento”.
Sobre su mejor versión, prefirió no etiquetarse: “¿Mi mejor versión? No lo sé, decidlo vosotros”.
Y pensando ya en el próximo reto ante el Atlético, lanzó un mensaje ambicioso: “Todo es posible, lo daremos todo. La remontada es posible”.