Ex del Betis y el Sevilla se unen en Tocina para ayudar a la pequeña Victoria: "Todos a una"

El campeón del mundo Carlos Marchena, cabeza de cartel en un partido muy especial
El gesto solidario que derriba la rivalidad entre el Sevilla y el Valencia
Cuando llega el momento de remangarse y remar a favor de una causa justa, el fútbol no entiende de rivalidades. Una muestra de ello se produjo este fin de semana en Tocina, una localidad sevillana volcada para que Victoria pueda someterse a un costoso tratamiento que mejoraría su calidad de vida. La pequeña sufre una enfermedad denominada ultra rara PUS3, de la que solo hay 21 casos registrados en el mundo, dos de ellos en España, siendo el otro en Lugo. La esperanza de esta familia parte de un grupo de científicos eslovenos, y se eleva al medio millón de euros.
Por ello, por iniciativa parte de la recién creada Asociación PUS3 Victoria, impulsada por su familia y coordinada junto a vecinos y colectivos que se han volcado de forma masiva con la causa. En el campo de fútbol municipal se enfrentaron la Selección Solidaria de Fútbol, comandada por el periodista almeriense de Canal Sur Ángel Acién y un combinado de veteranos del municipio. Los nombres del primer equipo no eran cualquier cosa. Sin ir más lejos, estaba todo un campeón del mundo como Carlos Marchena, aunque para la ocasión ‘estrenó’ demarcación en la mediapunta.
Casto, Campano, Ito, Loren, José Ángel Crespo demostraron que la rivalidad entre Sevilla y Betis se une cuando la causa lo merece. También estuvo Montoya, el conocido concursante lebrijano de pasadas ediciones de La Isla de las Tentaciones, y un Carlitos Domínguez que no pudo participar por problemas en la rodilla.
“Daros las gracias por estar hoy aquí, porque esto la verdad que para nosotros significa muchísimo, que estéis hoy aquí, y todo el apoyo que hemos recibido por parte del pueblo. Os quería dar las gracias de verdad, desde lo más hondo de mi corazón, estamos eternamente agradecidos a cada uno, porque Victoria tiene una enfermedad muy, muy, muy rara y ahora por primera vez tenemos una esperanza real de que ella pudiera mejorar su calidad de vida en algunos aspectos. Pero claro, obviamente eso tiene un coste y es alto. Eternamente agradecidos con cada uno de vosotros”, les decía Sonia, la madre de Victoria, antes de que el balón echara a rodar.

Exbéticos y exsevillistas, unidos por Victoria
El exportero Casto, actualmente agente de futbolistas y uno de los representantes verdiblancos, resumía a la perfección el espíritu del evento. “Ayudar siempre es bonito, y más con el ambientazo que se ha creado aquí”.
“Volvemos a ponernos de corto para ayudar, para ayudar, para que sepan que pueden contar con nosotros en cualquier momento y es de agradecer que un pueblo como Tocina se haya volcado por esta causa y para nosotros es genial reencontrarnos, echar un ratito en lo que nos gusta y saludar a viejos compañeros. Hay muchas amistades del otro bando y después cada uno de nosotros quiere que gane su equipo”, explicaba el extremeño Ito.
Otro que estuvo en Tocina fue Alejandro Campano, canterano sevillista que hizo carrera en el RCD Mallorca y que también se dedica a la representación de futbolistas. “Para nosotros es algo muy significativo, pero da tanto a cambio, la verdad que es muy gratificante venir a estos partidos, la verdad. Esta causa merece mucho la pena y estamos locos por echar un rato y aportar este granito de arena”.
En similares términos se expresaba José Ángel Crespo, retirado recientemente tras varios años en Grecia y Chipre. “Esto es una hermandad, aquí vamos todos a una, hemos tenido un otro pasado como cada uno, como sevillistas, como béticos, pero bueno, aquí estamos todos apoyando el mismo motivo y todos muy contentos”.
“Yo creo que hay que estar. Nosotros estamos para eso, intentar ayudar con nuestra presencia, el que puede jugar se siente mejor, yo no he podido, no puedo jugar por temas de rodillas, pero bueno, estamos colaborando con lo que podemos”, concretaba un Carlitos que definía al cien por cien el espíritu colaborativo de estos veteranos de Sevilla y Betis que, cuando se trata de ayudar, dejan atrás sus colores.