La renovación automática de Azpilicueta pende de un hilo

El navarro deberá negociar con el club al término de la temporada
Así es el protocolo ante la conmoción cerebral por el que Azpilicueta no ha entrenado con el grupo
El Sevilla FC encontró en César Azpilicueta el líder que necesitaba en la defensa, pero las lesiones no han permitido al navarro jugar de forma regular y el equipo lo ha notado. Desde que cayera por primera vez, en los compases iniciales del partido ante el RCD Mallorca en Nervión, se le ha echado de menos. Como muestra, lo sucedido el pasado sábado ante el Alavés, en un choque que el equipo vitoriano empató solo cinco minutos después de que tuviera que salir del terreno de juego tras haber recibido un golpe en la cabeza.
No solo esos problemas físicos han dejado a Almeyda sin una de sus extensiones en el campo, sino que el futuro de Azpilicueta en el club nervionense no está nada claro. El ex de Chelsea y Atlético de Madrid, entre otros, firmó por una temporada más una opcional, sujeta al número de partidos que disputara en el presente ejercicio.
En concreto, el navarro debe jugar 25 partidos en la presente campaña para renovar de manera automática, pero esa cifra ya es casi imposible que se alcance. Suma el defensor 11 apariciones y quedan 14 jornadas para que acabe LALIGA EA SPORTS. Tendría que jugarlo todo para que esa cláusula quedara ejecutada sin necesidad de pasar por los despachos, pero hay un problema importante.
Y es que Azpilicueta es uno de los cinco jugadores que están apercibidos en el Sevilla. Con cuatro amarillas vistas en esos 11 encuentros -la última ante el Girona por protestar desde el banquillo- y teniendo en cuenta su posición en el campo, se antoja complicado que no vea ninguna otra hasta el final de temporada. Así las cosas, para alcanzar los 25 partidos no solo tiene que aguantar físicamente, sino también debe ser capaz de no ver tarjeta alguna en lo que resta de temporada.

Abocados a una negociación
De este modo, Azpilicueta y el Sevilla están abocados a una negociación a final de temporada para tratar si el jugador formado en la cantera de Tajonar sigue o no vistiendo la camiseta sevillista. Su rendimiento cuando ha jugado no ha sido malo, pero las lesiones que ya lastraron su última temporada en el Atlético de Madrid se han reproducido en Nervión. Es difícil aventurarse sobre qué va a suceder, pero sí al menos pensar en que la renovación automática está muy difícil.
