Ojalá Diakhaby hubiera tenido tanto apoyo como Vini: al final sí sirvió de algo el calvario de Mouctar
Aplaudo a los que hoy no dudan de la palabra de Vini contra Prestianni, pero eché en falta esa unanimidad con Diakhaby
Cala responde a Diakhaby: "Quien vive de la mentira queda retratado"
ValenciaCon la maquinaria mediática y la relevancia social que tienen la Champions, el Real Madrid y Vinicius, pocos no estarán ya enterados del presunto incidente racista que sufrió el delantero blanco ante el Benfica. Aún así, les doy contexto. Recién marcado un golazo en el minuto 49, tras la celebración del 0-1 en un córner, Vinicius denunció al árbitro, François Letexier, un insulto racista por parte del argentino Gianluca Prestianni, que provocó la activación del protocolo de la UEFA contra el racismo, con ocho minutos de parón del partido, de vorágine sobre el terreno de juego e indignación en los jugadores y el cuerpo técnico del Real Madrid en el estadio La Luz. Vinicius en un comunicado después se reafirmó en su denuncia, y el jugador del Benfica lo negó, si bien es cierto cambiando de versión varias veces. Sin embargo, en esta ocasión la condena, a diferencia de lo que pasó con Diakhaby y Cala en abril de 2021 ha sido incuestionable, unánime y sin "peros".
No hubo prueba gráfica del insulto. Sólo a Vinicius corriendo y señalando a Prestianni, después de que el jugador del Benfica hubiera dicho algo con la boca tapada por su camiseta, como gesticuló incluso el árbitro para transmitir a algunos futbolistas del Real Madrid, entre las protestas, que no había manera de demostrar si eso había sucedido. Yo no dudo, no tengo por qué dudar de la palabra de Vini como no lo hizo Mbappé ni una infinidad de exjugadores, compañeros, opinadores y demás.
Hoy han tardado segundos, minutos en llegar una oleada de muestras de apoyo, de explicaciones de por qué habla con la cara tapada con la camiseta y me alegra ver cómo en algo hemos avanzado.
Al menos sirvió de algo Mouctar
Pero a los que seguimos al Valencia CF, este incidente nos recuerda necesariamente la soledad que vivió Diakhaby en su denuncia contra Juan Cala. El central del Valencia, hoy lesionado, tuvo que denunciarlo varias veces, irse del campo, ser señalado y ver como durante meses, ante la falta de pruebas gráficas (como hoy con Prestianni), se cuestionó, se buscaron peritos, y todo quedó en nada. Es más, por momentos dio la sensación de que era como si Diakhaby si se lo hubiera inventado. Diakhaby se sintió tan sólo que hasta señaló a LALIGA y se negó a posar con una pancarta contra el racismo.
Se sintió muy solo aunque ahora aquello sea pasado y que hayamos vivido un episodio racista en Mestalla también con Vinicius, en el que el Valencia tardó minutos en buscar y localizar a los tres agresores en la grada demostrando su intolerancia contra el racismo, viendo lo que ha sucedido en el Benfica-Real Madrid, Diakhaby tiene que estar con la conciencia tranquila. Su sufrimiento sirvió para algo. Hoy algunos piden hasta que el Madrid se tendría que haber retirado del campo, cosa que fue cuestionada cuando lo hizo el Valencia CF. En fin, el tiempo nos hace aprender a todos.
La diferencia de cómo se ha recibido esta denuncia a cómo se recibió la de Diaka; la diferencia de la reacción de la sociedad, de las instituciones, de los compañeros nos sirve a los que nunca dudamos de Mouctar, para darnos cuenta de que el caso Diakhaby al menos sirvió para algo. Sirvió para que hoy todo el mundo crea a la víctima de forma unánime. Porque para mí, víctimas son todas iguales, sin agravios comparativos. Por eso, aplaudo a los que hoy no dudan de la palabra de Vini contra la de Prestianni, pero eché en falta esa unanimidad con Diakhaby.
