LALIGA amplía su informe sobre el botellazo a Cömert y recoge que ondeó un banderín "generando tensión"

El Comité no ha dicho nada del cierre pero le ha impuesto tres partidos a Arriaga y Vicente Iborra
El Comité de disciplina no se ha pronunciado sobre el cierre del Ciutat
LALIGA ha ampliado el informe en el que denunciaba los gritos "Pepelu es un rata" y el botellazo final a Eray Cömert y da contexto a su denuncia añadiendo que, previamente al lanzamiento de objetos, el jugador del Valencia CF ondeó un banderín "generando una situación de tensión con miembros del cuerpo técnico, jugadores y aficionados locales, siendo necesaria la intervención de la Policía Nacional y de los vigilantes de seguridad para restablecer la calma".

El nuevo informe de LALIGA
Esta es la ampliación del informe de LALIGA que puedes consultar aquí:
"Los hechos descritos en los puntos 11 y 12 mencionados con anterioridad se producen después de que el jugador visitante Cömert se dirigiese a la zona donde se encontraba parte de la afición del Valencia CF, prendiese un banderín de córner, colocase su camiseta sobre el mismo y ondease esta a modo de bandera. Este gesto provocó una situación de tensión con miembros del cuerpo técnico, jugadores y aficionados locales, siendo necesaria la intervención de la Policía Nacional y de los vigilantes de seguridad para restablecer la calma.
El club local emitió a través de los videomarcadores mensajes en contra de la violencia e insultos de forma aleatoria durante todo el desarrollo del encuentro y tras el cántico del minuto 94 con el siguiente texto: “Se recuerda a los espectadores que están prohibidos los cánticos y actitudes que resulten ofensivos y contrarios a la tolerancia y al respeto".

El Comité de disciplina no se ha pronunciado sobre el cierre del Ciutat
En otro orden de cosas, el Comité de disciplina no se ha pronunciado sobre el cierre del Ciutat y se desconoce si han incoado un expediente al respecto. Mientras, eso sí, han sancionado con tres partidos a Kervin Arriaga y a Vicente Iborra.
Al hondureño le sancionan un partido “por producirse de manera violenta con ocasión del juego o como consecuencia directa de algún lance del mismo”; además le caen otros dos partidos, “por actitudes de menosprecio o desconsideración hacia los árbitros, directivos o autoridades deportivas” y multa.
