La fama del VAR mató el alma del fútbol
La actuación arbitral en Mallorca aún colea en Bilbao y el entorno del Athletic Club
Mr Asubío quita la razón al Athletic en sus protestas por los penaltis frente al Mallorca: "Menos rajar y más estudiar"
Abatido. Desganado. Triste. Desconcertado. Desde que terminó el espectáculo grotesco de Son Moix con derrota del Athletic Club de Ernesto Valverde. La denigrante y esperpéntica faena llevada a cabo por 'Guzmán el malo' Mansilla, asistido en sala de lujo por Milla Albéniz. Al frente de la pantalla del VAR, este último. El que, según el partido avanzaba, nos terminaría mostrando que él era "el que en las alturas hilvana" como escribió en su día el poeta universal jarrillero Mario Ángel Marrodan.
Su actuación, por mucho que nos sorprenda, hace tiempo que fue llevada al cine. Truman, pobrecito, condicionada su vida por el director que lo creó. Christof. Un hombre que, desde su sala de control, manipula todos los aspectos del mundo de Truman, incidiendo, especialmente, en el azar accidental de los partidos de fútbol que disputa.
Porque, sea dicho, apoyándonos en el testimonio de Jagoba Arrasate en la sala de prensa de Son Moix, "No es bueno que en el fútbol sean los accidentes los que determinen el resultado". Demasiada bondad en la apreciación del técnico de Berriatua. "En el partido de Vallecas fuimos perjudicados; hoy, en cambio, la intervención desde la sala VOR ha convertido en penaltis los dos accidentes que, a la postre, nos han dado la victoria".
Vayamos más atrás, estimado Jagoba Arrasate. Los accidentes no son tales, sino interferencias desde una 'casa' lejana habitada por personas que no saben lo que es sudar la camiseta. Fue así que, mientras 'Guzman el malo' Mansilla creía impartir justicia, era Christof, desde lo alto, el que terminaría cebándose con un Athletic llamado Truman.
Le crucifican al Athletic en Mallorca...
Como si supiera de mi desazón, J.F. me pregunta en el wasap, "Cómo ha acabado el Athletic... iba 2-2". Han acabado con el Athletic, lo pensé, pero no lo dije. Le contesté con un lacónico [3-2]. "Joderrr". Escandaloso, así 'Guzmán el malo', en el campo, como Milla Albéniz, desde la distancia.
Hasta Arrasate ha dicho: "nos han beneficiado". "Sí, dudosa mano de Vivian", me apunta J.F. Y una segunda de Yuri, segundo penalti para el Real Mallorca, "Joderrr". De la goleada merecida a la derrota 'accidental'. "El fútbol se está convirtiendo en un juego accidental". "Buena reflexión de Jagoba"... Hasta que llega el momento en el que sus apuntes y mis apreciaciones se confunden...
El árbitro estaba muy cerca y no ha señalado nada; cinco minutos después, se para el juego a instancias de Christof, o sea, Milla Albéniz, que manejaba el destino de un Athletic llamado Truman. La fama del VAR ha matado el alma del Fútbol. "Ya no hay fútbol". Eso es. Existen los llamados 'accidentes' que no tienen que ver con un deporte y juego tan hermoso. J.F. siente mi hundimiento desde el mar que nos separa, en la otra orilla. "El buen fútbol siempre te va a interesar". El buen fútbol, el puro, existía cuando yo jugaba.
El VAR ha traído otro fútbol". En partidos igualados, el árbitro del VAR decide quien debe ganar.
"No sé si mi pasión es por el fútbol, o sólo por el Athletic". Ba nator Carmelo Bernaolarekin. Es de noche y tengo frío. Temo dormirme y no despertar. O tal vez lo que me dé miedo es seguir viviendo este fútbol prostituido. Estoy cansado. Me pesan hasta las quince temporadas de jugador federado que aún recuerdo.
Y cuando estoy a punto de renegar del período más hermoso de mi vida, llegan a mí, en tropel, Valverde, los Leones, el Universo Athleticzale, Jagoba Arrasate, Sergi Darder y hasta Bittor Alkiza, que permanecía hundido en su butaca del banquillo mientras Son Moix festejaba la fechoría... "No mueras", me dicen. Pero el fútbol, ay, siguió muriendo...
.- Por Kuitxi Pérez García, Periodista y exjugador del Club Portugalete
