El muro de Rafa Benítez se lleva el primer asalto ante un Betis incapaz

Alineaciones confirmadas del Panathinaikos y el Real Betis en la Europa League
El Betis deberá remontar en La Cartuja tras caer ante un Panathinaikos que aprovechó el único error bético
El Betis deberá remontar en La Cartuja tras caer este jueves ante el Panathinaikos (1-0) en un encuentro en el que ambos conjuntos parecieron jugar a no equivocarse y el único error verdiblanco, un dudoso penalti cometido por Diego Llorente en el último suspiro, acabó por condenar a los de Manuel Pellegrini.
"Tenemos que ser inteligentes, entender que esto no son solo 90 minutos", decía Aitor Ruibal en la previa y aunque parecía una frase hecha, el Betis saltó al césped con ese mismo mensaje en su frente. No tenían que cometer errores. Hasta que los cometieron.
Con dicho panorama, el resultado del primer tiempo fue el que fue. El Panathinaikos de Rafa Benítez parecía evidente que no arriesgaría lo más mínimo y con el Betis esperando algún error, la primera mitad fue un auténtico calvario para el espectador.
Sin apenas oportunidades, sin apenas riesgos, sin apenas espacios, sin apenas disputadas y con un buen número de minutos en los que no pasó prácticamente nada. Había pasado la mitad del partido y todo seguía exactamente igual. Alguno no había ni sudado.
El juego de errores castiga al Betis
Tras el paso por vestuarios, Manuel Pellegrini tomó medidas para que lo único que parecía que podía pasar, que Natan viese una segunda amarilla, no pasase y el guión no cambió prácticamente en el inicio.
El Panathinaikos intentaba protegerse con y, especialmente, sin balón, sin tomar riesgo alguno y el Betis, con Abde y el Cucho Hernández como principales amenazas, intentaba derribar un muro que no se debilitó ni cuando Zaroury se autoexpulsaría con dos amarillas totalmente innecesarias. Tendrían los verdiblancos media hora con uno más, pero el que no arriesga... ya lo saben.
Manuel Pellegrini metió a Junior, Riquelme y Deossa para intentar ganar profundidad en el campo, pero su equipo no encontraba el camino, el Panathinaikos se iba creciendo y a falta de cinco minutos, tras la revisión del VAR, Diego Llorente se marcharía expulsado con doble amarilla por un dudoso penalti y Taborda, desde los once metros, anotaría el primero.
El Panathinaikos se reforzó, empezó a jugar como nunca antes lo había hecho en el encuentro, acumuló posesiones y el Betis, desesperado por recuperar, se precipitaba tanto con balón como sin él. Caía en la falta, caía en el error y veía como la cita en Grecia finalizaba con una derrota totalmente inesperada.
Mucho premio para el muro de Rafa Benítez. Se jugó a que no pasase nada... y lo que pasó, acabó siendo en contra del Betis. Tocará remontar en Sevilla.
