A. Jeremejeff 77´
Iago Aspas 34´,
W. Swedberg 43´
PAOK Salónica 1 -2 Celta: Iago Aspas y Miguel Román profanan el Toumba Stadium pero dejan vivo al PAOK
El Celta pudo dejar sentenciada la eliminatoria en la primera mitad tras los goles de Aspas y Swedberg
El uno a uno del Celta ante el PAOK en la Europa League: cuatro notables en el Toumba Stadium
VigoEl demonio no se vistió de negro este jueves en Macedonia para reinar en el averno de Tesalónica. Los diablos portaban la celeste y habían medrado en Moaña y Gondomar. Iago Aspas y Miguel Román, curtido en el barro de los campos de Primera Federación, profanaron el temible Toumba Stadium. Unas gradas que la leyenda dice que emergieron sobre una necrópolis desaparecida. Lo hicieron dirigidos por la magistral pizarra de Claudio Giráldez, el demiurgo que ha traído la armonía al Celta. Macedonia era gallega. Lo fue durante buena parte del partido. Solo en el tramo final, en dos polémicas acciones por fuera de juego, el PAOK Salónica logró salir vivo de su estadio. No subió al marcador el 0-3 de Ferrán Jutglà. Sí lo hizo el 1-2 de Jeremejeff. Los dos delanteros estaban tan adelantados, o tan retrasados, que es imposible saber si alguna de las dos jugadas es válida o no. Balaídos dictará sentencia en una semana. La primera batalla, que por momentos pudo ser una masacre, es para el Celta de Vigo con un ajustado 1-2.
Con un césped largo y lejos del mejor estado posible, del que se quejaron ya en la previa entrenador y jugadores celestes, arrancaba el duelo en el Toumba Stadium de Salónica. El objetivo era claro, llegar a Balaídos vivo en la eliminatoria. Los de Claudio Giráldez tenían el duro reto de sacar un buen resultado de un estadio invicto en los últimos 365 días. Ni siquiera los más optimistas contaban con vencer de manera tan solvente en Tesalónica. No se dejaba apenas nada el porriñés en el banquillo, solo Fer López. El jovencísimo volante dejaba su puesto a Iago Aspas. El moañés respondió con un gol y una asistencia.
Sergio Carreira se encargaba de Taison. Eso dejaba más liberado a Andrija Zivkovic, que buscaba encarar constantemente a Óscar Mingueza y Marcos Alonso. Así discurrían los primeros minutos de un partido donde Iago Aspas hacía gala de su calidad regalándole un gol a Williot Swedberg. La tuvo el sueco, por dos veces, y Antonis Tsiftsis se lució con una doble mano que evitaba que los vigueses se pusiesen por delante pasado el minuto 10. Tenía una más Óscar Mingueza al cuarto de hora. Solo en el remate la pelota no cogió portería. Perdonaba el Celta.
Tampoco aprovechaba el PAOK los regalos de Ilaix Moriba y Mingueza en la salida de balón. La pelota era griega; las ocasiones, viguesas. Se repetían las pérdidas del Celta ante un PAOK con las líneas muy juntas. Buscaban lo vigueses presionar la salida del balón. Lo lograban pasada la media hora. Recuperación en tres cuartos. Balón prolongado que Miguel Román colocaba de espuela en el área y remate, de primeras y pegado al palo, de Iago Aspas. El moañés, leyenda viva del celtismo, profanaba el Toumba Stadium.
El duelo solo tenía color celeste. Antes del descanso Miguel Román volvía a sacar su varita de mago para colocar un preciso pase a la espalda de la zaga local. Controlaba Swedberg, abría el juego a Aspas y este se le devolvía la pared para hacer el 0-2. El 0-3 no subió al marcador por un fuera de juego. Los de Claudio Giráldez se iban a vestuarios con una solvente ventaja.
Afrontar los segundos 45 minutos con la misma actitud y solvencia era el reto al que le tocaba enfrentarse al Celta. Los vigueses cedían la pelota a los de Lucescu. Balón parado y centro lateral, las armas del PAOK para meterse en el partido. Jeremejeff tuvo la primera pasada la hora del encuentro. Testarazo picado que atrapó Andrei Radu. Se estrenaba en el partido el rumano. Se hundía el Celta cada vez más en su área. Necesitaba salir a la contra, volver a amenazar la meta rival. Lo lograba por medio de Sergio Carreira y Marcos Alonso.
Claudio Giráldez movía sus fichas para darle un nuevo impulso al equipo. Javi Rueda, Ferrán Jutglà, Fer López y Hugo Álvarez. El ourensano pudo dejar sentenciada la eliminatoria en una bonita jugada por el lado izquierdo. Tsiftsis no logró atrapar el balón. Casi en la línea remató al fondo de las mallas Ferrán Jutglà. Fuera de juego milimétrico del catalán.
Del 0-3 se pasó al 1-2 en otra jugada más que polémica. Tan adelantado, o tan retrasado, estaba Jeremejeff tras el centro de Zivkovic. En la línea remataba el sueco. Un precioso remate para batir a Andrei Radu. El Celta tan solvente y preciso de la primera mitad había mutado en un equipo rácano y conformista. Logró mantener la victoria pero sufrió. Zivkovic tuvo el empate en sus botas. Balaídos dictará sentencia dentro de una semana pero el Toumba Stadium, un año después, ha perdido su imbatibilidad.
