Mourinho vuelve a defender a Prestianni de la denuncia de Vinicius por racismo: "Nadie tiene la prueba"

"Allí había un chico fantástico y aquí hay otro de oro", dice el técnico
Haaland, al Real Madrid al 25%
José Mourinho vuelve hablar del polémico partido del SL Benfica ante el Real Madrid a principios de año. Un duelo en el que Vinícius acusó a Gianluca Prestianni de llamarle "mono", lo que provocó que el encuentro se tuviera que detener durante varios minutos. Por aquel entonces, el luso entrenaba al equipo lisboeta y se posicionó del lado de su futbolista. Ahora, ha vuelto a insistir en que "nadie tiene la prueba" de que el argentino insultara al brasileño.
En una entrevista con Il Corriere dello Sport, Mourinho ha confesado que se sintió víctima de la opinión pública y de "muchos oportunistas" tras sus palabras en aquel duelo, disputado en Da Luz el pasado mes de febrero y que tuvo que detenerse durante 10 minutos tras la denuncia de Vinícius.
"Fue difícil para nosotros porque al final Prestianni no ha sido descalificado por racismo. Yo fui masacrado por la opinión pública, principalmente de tantos oportunistas, en una situación absolutamente incontrolable", ha reconocido Mourinho.
El técnico recordó lo confuso de aquella situación, en la que "un jugador decía que no eran verdad" las acusaciones en su contra y en la que "nadie tiene la prueba". "Así tú no puedes tomar una posición", se defendió.
En cualquier caso, el técnico portugués ha querido tener buenas palabras para los dos futbolistas: "Allí había un chico fantástico y aquí hay otro de oro", dijo en relación a Prestianni y Vinicius.
En aquel encuentro, correspondiente a la ida de dieciseisavos de final de la Champions League, el árbitro activó el protocolo contra el racismo tras la denuncia del jugador madridista. Finalmente, Prestianni recibió una sanción de seis partidos por parte de la UEFA por "conducta discriminatoria", pero no por unas palabras racistas que no se pudieron probar, ya que se tapó la boca en el momento del supuesto insulto, sino por conducta homófoba, pues el propio futbolista admitió que le había llamado "maricón" y "cagón", algo que consideraba "insultos normales" en Argentina.



