Opinión

Valverde rescata contra la Atalanta el alocado Athletic de Marcelo Bielsa

Redacción local

La garra de Dani el Vivian ante la Atalanta en la Champions
La garra de Daniel Vivian en la victoria ante la Atalanta en la Champions League. (Foto: Athletic Club)
Compartir

No podré ver el partido, le había dicho a mi compañero Asís Martín el martes por la noche. El Atalanta Bergamasca Calcio vs Athletic Club se quedaría, pues, sin la contracrónica de Kuitxi. 'El extranjero' de Albert Camus diría, Con ella o sin ella, qué más da, ElDesmarque Bizkaia no habrá de cambiar porque falte la palabra de un periodista que no se parece a nadie y, sin embargo, es un calco de todos aquellos que lo acompañaron en la Primera Promoción de Periodismo del Campus de Leioa.

Coteje los horarios, sin embargo. A las 19:30 comenzaba en el Teatro Arriaga el espectáculo de Gontzal Mendibil con motivo de los 50 años desde que publicara su primer LP junto a Xeberri: 'Zaurietatik Darío'. Dos horas me dijeron que duraría. A las 21:30, pues, estaría en la calle camino del bar en el que había calentado para estar preparado a la hora en el que el bardo de Zeanuri nos empezara a regalar el mejor medio siglo de su vida. A las 22:00. Como un clavo. La segunda parte la vería en su totalidad.

PUEDE INTERESARTE
Festejo de un gol al Atalanta BC en la Champions

El Athletic Club supo cambiar de música sobre la marcha en la Italia de Verdi, Caruso y Luciano Pavarotti

Salí del Arriaga feliz, contento, satisfecho. Como si de escuchar a Van Morrison en el Euskalduna. Se rodeó de su gente más talentosa Gontzal, y salió por una puerta grande que no existía. El Athletic, sacrificado. No me arrepiento. Cuando llegué allí donde la gente se congregaba, del [0-0] que yo deseaba, al [1-0] que imperaba en el marcador. No pintaba nada bien la cosa. "Superior el Atalanta; con la mínima ventaja en contra se pueden dar los de Ernesto Valverde con un canto en los dientes". Ni se machacaron la dentadura, ni tiraron la piedra a su tejado, ni tropezaron con ella por segunda vez.

PUEDE INTERESARTE

Porque el Athletic que yo vi resultó un regalo para los sentidos. Sobre un tapete de lujo, la pelota se desplazaba cual pastilla en una pista de hockey sobre hielo. Partido frenético. Espectacular. Un ir y venir sin trabas ni tapujos. Como si el segundo acto respondiera a un pacto de agresión gestado en los vestuarios. Gozaba viendo volar a los leones camino de la portería del Atalanta.

Sufría, en cambio, cuando, endiablada su velocidad, los de la zamarra a rayas verticales azules y negras superaban la medular en busca de Unai Simón. Por la banda derecha, sobre todo, allí donde Iñigo Lekue era pasto de la superioridad numérica, el recorte hacia fuera y los centros al área que generaban tanta inquietud.

PUEDE INTERESARTE
Parada del meta Unai Simón ante la Atalanta en la Champions

Así como una noche Iker Muniain a hombros por lo viejo, me dedicaba a susurrar acuciado por el miedo y la inquietud, Este es el famoso Atalanta BC, el famoso Atalanta de Bergamo. Vertiginoso partido. El Athletic Club de Valverde podía recibir el segundo gol, y sin embargo, estaba obligado a encajarle dos tantos a su rival. En una pugna tan arriesgada, el Txingurri Valverde se sacó de la manga la carta que le dejara Marcelo Bielsa el día en el que el Universo Athletic lloraba su despedida. Por si, inmersos en la Champions League, una noche de Enero la necesitara. Era esta...

Txingurri tocó a arrebato y los leones se activaron. Imaginad que no soy yo, sino el ‘Loco’ de Rosario. Robert Navarro, en el nombre de Ander Herrera, asistió a Guruzeta para que Gorka la pusiera de lujo pegadita a la base del poste corto. Tanto era el uno como el otro en el 58'. Remontó Nico Serrano machacando, a bocajarro, con rabia, un envío de lujo de Navarro.

Cuatro minutos más tarde [70'] Oihan Sancet, que venía desplazándose por el verde como un ciervo puesto en libertad, asistió de cine a Robert para que el predilecto de Ernesto le cruzara la cara a un portero desgraciado por tercera vez.

Marcelo Bielsa en su etapa en Bilbao con el Athletic Club

Pudo distanciarse más el Athletic en el marcador. Fue Krstivic, sin embargo, el que llevó el partido al apuro. Cuando el Atalanta se plantó, Marcelo Bielsa, desde la distancia, bendijo aquella tarde en la que Josu Urrutia lo convenció para que la parroquia de la Catedral pudiera disfrutar en el Teatro de los Sueños de la obra, o función, más hermosa del mundo.

.- Por Kuitxi Pérez García, Periodista y exjugador del Club Portugalete