Mazda se lo pone difícil a Toyota y Honda con un SUV que apuesta por el confort y una conducción más refinada

Mazda CX-5
Mazda CX-5. Mazda
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El Mazda CX-5 sigue siendo uno de esos SUV que buscan convencer de una manera diferente. Mazda no apuesta únicamente por grandes pantallas o cifras llamativas. El modelo japonés pone el acento en el confort, la calidad de marcha y una conducción refinada, argumentos con los que quiere complicar las cosas a Toyota y Honda.

Tampoco le falta espacio. El CX-5 mide 4,58 metros de largo, 1,85 metros de ancho y tiene una batalla de 2,70 metros. Su maletero ofrece 522 litros, ampliables hasta 1.638 litros. Por tamaño y planteamiento se enfrenta a modelos como el Kia Sportage, Nissan Qashqai y Volvo XC40.

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Nada que envidiar de los más premium

Uno de sus puntos fuertes está ahora en el precio. Mazda anuncia el CX-5 desde 32.990 euros al contado, mientras que financiando baja hasta 31.990 euros. En este último caso se puede pagar en 36 cuotas de 179 euros, después de una entrada de 7.908,65 euros. La última cuota asciende a 22.328,20 euros.

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La oferta corresponde al acabado Prime-Line, que ya ofrece una dotación bastante completa. Incluye llantas de aleación de 19 pulgadas, faros Full LED, cristales traseros tintados, cámara de visión posterior y sensores de aparcamiento delanteros y traseros. También incorpora sensores de lluvia, luz y humedad.

Mazda CX-5
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Fiabilidad y tecnología japonesas

El interior sigue esa misma línea. Hay climatizador automático bizona, salidas de aire para las plazas traseras, asientos delanteros calefactados y volante calefactable revestido en cuero. Mazda añade navegador, Bluetooth, cuatro conexiones USB y Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos, además de un equipo de sonido con seis altavoces.

La versión de acceso utiliza el conocido motor de gasolina 2.0 SKYACTIV-G de 141 CV y 238 Nm. Está acompañado por un sistema híbrido ligero MHEV, por lo que recibe la etiqueta ECO de la DGT. La transmisión es manual de seis velocidades y la tracción corresponde a las ruedas delanteras. Gracias a todo ello este CX-5 acelera de 0 a 100 km/h en 10,5 segundos, alcanza 187 km/h y consume alrededor de 7 l/100 km.