Kia desafía a Toyota con el consumo más bajo y un descuento que supera los 11.000 euros
El Sportage es uno de los SUV más eficientes incluso en sus versiones MHEV
El nuevo Kia EV9 es, para muchos, el coche más espectacular jamás creado por Kia
La gama híbrida de Toyota domina muchas comparaciones por eficiencia, pero los conductores que acumulan autopista tienen otra alternativa muy convincente. El Kia Sportage 1.6 CRDi MHEV de 136 CV homologa 5,1 l/100 km, consigue la etiqueta ECO y se ofrece con acabado Tech por 33.579 euros bajo condiciones. En viajes largos, esa combinación puede resultar más adecuada que un híbrido de gasolina.
La rebaja anunciada es de 10.969 euros sobre los 44.548 euros de tarifa, una cantidad que por redondeo comercial supera los 11.000 solo de forma aproximada. Está sujeta a disponibilidad y financiación, por lo que debe compararse mediante el coste total. Incluso con esa cautela, acerca una versión muy equipada a una franja especialmente competitiva.
El diésel todavía tiene sentido en carretera
El motor de 1,6 litros utiliza un sistema eléctrico de 48 voltios y entrega 136 CV y 280 Nm. Se combina con cambio manual de seis marchas y tracción delantera, una configuración poco habitual entre SUV electrificados. La asistencia ligera permite obtener la etiqueta ECO sin enchufe y ayuda en fases de aceleración y recuperación.
Los 5,1 l/100 km WLTP son especialmente interesantes cuando abundan autopistas y carreteras. Un híbrido completo aprovecha mejor las frenadas y los recorridos urbanos, mientras que el diésel mantiene un régimen bajo durante cientos de kilómetros. Ahí puede desafiar con sentido a Toyota: no por ser superior en cualquier uso, sino por gastar poco al viajar cargado y evitar paradas frecuentes.
Sus prestaciones no buscan impresionar. Necesita 11,4 segundos para pasar de 0 a 100 km/h y alcanza 180 km/h, cifras suficientes para una conducción familiar. El par disponible facilita recuperar velocidad sin tener que revolucionar el motor constantemente.
El acabado Tech evita una compra demasiado básica
La versión ofertada incluye dos pantallas de 12,3 pulgadas, navegación, Apple CarPlay y Android Auto, climatizador bizona y cargador inalámbrico. También aparecen asientos delanteros calefactados con ajustes eléctricos, volante calefactable, acceso sin llave y luz ambiental. Es una dotación capaz de justificar el salto desde los acabados inferiores.
En seguridad incorpora mantenimiento de carril, vigilancia del ángulo muerto, frenada de emergencia en intersecciones, sensores delanteros y traseros y cámara posterior. No hay que acudir a un catálogo de opciones para conseguir las ayudas que realmente se utilizan en un viaje. La garantía de siete años de Kia añade tranquilidad para quien pretenda conservarlo mucho tiempo.
Espacio familiar sin cambiar el carácter del coche
El Sportage ofrece una segunda fila amplia y un maletero adecuado para vacaciones. El techo conserva buena altura, las puertas traseras facilitan instalar sillas infantiles y los mandos principales resultan fáciles de localizar. La actualización mantiene además un frontal muy reconocible, con luces diurnas que dibujan un bumerán y una parrilla de gran anchura.
El protagonista es un diésel concreto, manual y con etiqueta ECO, pensado para familias viajeras que pasan muchas horas fuera de la ciudad. Si la financiación encaja, los 33.579 euros y el consumo de 5,1 litros forman una respuesta directa a Toyota: menos sofisticada en tráfico urbano, pero especialmente lógica cuando el cuentakilómetros crece deprisa y las etapas se alargan.
La caja manual también permite controlar el desarrollo en puertos o adelantamientos, algo que algunos viajeros todavía prefieren frente a un automático. Con llantas de 18 pulgadas y una suspensión orientada al confort, mantiene además un equilibrio agradable cuando el asfalto empeora o la familia viaja con todo el equipaje.
