Kia acerca a un público más amplio uno de los SUV más importantes de su gama
El Sportage es uno de los pilares del éxito de Kia en España
El nuevo Kia EV9 es, para muchos, el coche más espectacular jamás creado por Kia
El Kia Sportage ha pasado de ser una alternativa económica a convertirse en uno de los pilares de la marca. Su última evolución conserva un interior amplio, una garantía extensa y una gama electrificada capaz de adaptarse a usos muy diferentes. Todo ello llega sin alcanzar las tarifas de numerosos SUV premium de tamaño parecido.
La importancia del modelo también explica la cantidad de opciones disponibles. Hay versiones convencionales, microhíbridas, híbridas completas y enchufables, según el mercado y la configuración. Esa variedad permite elegir la tecnología por el uso real y no únicamente por la imagen o la etiqueta ambiental.
Un habitáculo pensado para funcionar como coche familiar
La carrocería ronda los 4,5 metros y aprovecha bien la distancia entre ejes. Detrás hay espacio generoso para las piernas y el techo mantiene suficiente altura para que dos adultos viajen cómodamente. Las puertas facilitan instalar sillas infantiles y los puertos USB integrados en los asientos delanteros resultan útiles durante trayectos largos.
El maletero cambia según la mecánica, ya que las baterías ocupan espacio en determinadas versiones. En las configuraciones más favorables supera ampliamente los 500 litros. El portón ancho y el suelo regular permiten utilizarlo para vacaciones, compras voluminosas o el equipaje habitual de una familia.
Kia también ha cuidado los pequeños huecos. La consola admite teléfonos y botellas, mientras que algunos elementos pueden transformarse según lo que se quiera transportar. No son soluciones espectaculares, pero terminan influyendo mucho en la convivencia diaria.
Dos pantallas y equipamiento sin disparar el precio
El salpicadero reúne dos superficies de 12,3 pulgadas dentro de un panel curvado. Una muestra la instrumentación y la otra controla navegación, conectividad y entretenimiento. Debajo aparece una franja que alterna accesos para climatización y multimedia.
Según acabado, puede incorporar cámaras de visión periférica, asientos calefactados y ventilados, portón automático, llave digital y asistentes avanzados para autopista. Buena parte de este contenido se agrupa dentro de niveles cerrados, evitando añadir cada elemento por separado.
El aspecto también ayuda a que el Sportage resulte deseable. La actualización incorpora luces diurnas verticales con el dibujo Star Map, una parrilla ancha y pilotos traseros unidos visualmente. Sigue siendo atrevido, aunque ahora parece algo más ordenado que el modelo anterior.
Una mecánica para cada forma de utilizarlo
El híbrido autorrecargable encaja con quienes combinan ciudad y carretera y no disponen de enchufe. Puede iniciar la marcha en electricidad, recupera energía al frenar y obtiene la etiqueta ECO sin exigir cambios importantes en la rutina.
El enchufable añade la posibilidad de cubrir desplazamientos cotidianos sin gasolina, siempre que se cargue regularmente. Las opciones más sencillas reducen el precio de entrada y continúan siendo válidas para conductores que recorren muchos kilómetros por vías rápidas.
A todo ello se suma la garantía de siete años o 150.000 kilómetros conforme a las condiciones de Kia. El Sportage acerca uno de sus modelos esenciales a un público amplio porque no obliga a escoger entre espacio, diseño y tecnología. Puede ser sencillo o muy equipado, híbrido o enchufable, pero mantiene en todas sus versiones una carrocería familiar y una presentación que hace años habría pertenecido a una categoría bastante más cara.
