Kia da un paso adelante con un diseño que lleva su lenguaje más atrevido a una nueva generación

Kia. Kia
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El Kia K4 sustituye la discreción del Ceed por una imagen mucho más decidida. Es más largo, tiene una trasera cercana a la de un fastback y utiliza las luces como parte esencial de su personalidad. El cambio demuestra hasta qué punto Kia quiere que sus compactos se reconozcan con la misma facilidad que sus eléctricos.

No se limita a añadir un frontal nuevo sobre una carrocería convencional. Las proporciones, los tiradores ocultos y la caída del techo crean un coche distinto, capaz de situarse entre el compacto tradicional y una pequeña berlina de cinco puertas.

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Las luces dibujan el coche desde los extremos

Los faros principales quedan colocados muy abajo, mientras que las luces diurnas recorren verticalmente las esquinas y se prolongan hacia el capó. Esta separación hace parecer el frontal más ancho y conecta el K4 con modelos como el EV9 o el Sorento.

La parrilla se integra dentro de una zona oscura y evita convertirse en el elemento dominante. El capó utiliza trazos marcados, pero mantiene una altura razonable. El resultado tiene presencia sin recurrir a la enorme entrada de aire que utilizan algunos compactos de apariencia deportiva.

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De perfil destacan los tiradores posteriores escondidos junto a las ventanillas. El techo cae suavemente y el pilar trasero adopta una forma particular que dirige la mirada hacia el portón. Kia conserva cinco puertas prácticas, aunque visualmente el coche parece más bajo y alargado.

Una trasera que abandona cualquier parecido con el Ceed

Los pilotos se extienden hacia el centro y bajan por los extremos de la carrocería. El portón queda muy inclinado y el pequeño alerón prolonga la línea del techo. Es la zona con más encanto y la que permite reconocer al K4 desde lejos.

El interior sigue una dirección parecida. Dos pantallas de 12,3 pulgadas se combinan con otra superficie destinada a la climatización. Kia mantiene varios accesos directos y evita que el conductor tenga que buscar cada función sencilla dentro del sistema multimedia.

Según acabado, puede incorporar cámara periférica, cargador inalámbrico, asientos calefactados y ventilados y asistentes avanzados para autopista. La presentación se acerca a la de coches más caros, aunque los mandos continúan siendo suficientemente fáciles de aprender.

Más tamaño para cumplir como coche familiar

El K4 europeo mide aproximadamente 4,44 metros y ofrece hasta 438 litros de maletero. Las plazas posteriores aprovechan la carrocería larga y proporcionan bastante espacio para las piernas. No es únicamente un diseño vistoso: puede funcionar como coche principal de una familia pequeña.

La gama europea parte de motores de gasolina, incluyendo alternativas con hibridación ligera y cambio automático. También se ha anunciado un híbrido completo, cuya disponibilidad concreta depende del mercado. Kia ofrece además su garantía de siete años o 150.000 kilómetros bajo las condiciones habituales.

El nuevo modelo da un paso adelante porque abandona la prudencia sin perder utilidad. Sus luces verticales, la trasera alargada y un habitáculo panorámico trasladan el lenguaje de los Kia eléctricos a un compacto con motores más convencionales. El Ceed era fácil de recomendar; el K4 añade algo que le faltaba: una imagen capaz de despertar interés antes incluso de conocer su equipamiento.