Mitsubishi lanza un SUV tan tecnológico, pero tan diferente, que ni BMW ni Mercedes-Benz tienen una alternativa igual

No es un premium, pero este SUV japonés lo tiene todo
La BMW deportiva más bonita no la fabrica BMW
El Mitsubishi Outlander PHEV regresa al mercado europeo con una propuesta que no intenta imitar a los SUV premium alemanes. Frente a modelos que priorizan la deportividad o el lujo tradicional, el japonés combina un sistema híbrido enchufable muy avanzado, tracción total, un amplio equipamiento y una capacidad para circular fuera del asfalto poco habitual en su categoría.
No pretende competir directamente con un BMW X3 o un Mercedes-Benz GLC por imagen de marca. Sin embargo, su particular combinación de tecnología, autonomía eléctrica, funcionalidad y espíritu aventurero hace que resulte difícil encontrar una alternativa exactamente equivalente.
Dos motores eléctricos y tracción total inteligente
El Outlander PHEV utiliza un motor 2.4 de gasolina acompañado por dos propulsores eléctricos, uno situado en cada eje. El delantero desarrolla 116 CV y el trasero alcanza los 136 CV, mientras que la potencia conjunta del sistema llega a los 306 CV.
Esta configuración permite disponer de tracción total eléctrica y del sistema Super All Wheel Control de Mitsubishi. La electrónica distribuye la fuerza entre las ruedas y adapta el comportamiento del vehículo a diferentes superficies. No convierte al Outlander en un todoterreno puro, pero sí le proporciona una polivalencia superior a la de muchos SUV híbridos enchufables.
Puede recorrer hasta 86 kilómetros en modo completamente eléctrico y alcanza una autonomía total anunciada de aproximadamente 844 kilómetros. Siempre que se recargue con frecuencia, muchos desplazamientos cotidianos podrán completarse sin utilizar gasolina. También obtiene la etiqueta CERO de la DGT.
Un diseño robusto que no pasa inadvertido
Con 4,72 metros de longitud, el Outlander PHEV presenta una carrocería grande y contundente. Su frontal combina una parrilla de generosas dimensiones con unos grupos ópticos divididos, mientras que las protecciones inferiores y los pasos de rueda marcados refuerzan su apariencia aventurera.
No posee las líneas deportivas de algunos rivales alemanes, pero ofrece una presencia muy personal. La carrocería transmite robustez y mantiene unas formas relativamente rectas, una decisión que favorece el aprovechamiento del habitáculo.
Dispone de cinco plazas y un maletero de entre 490 y 495 litros. No es la capacidad más elevada dentro de su tamaño, aunque permite afrontar viajes familiares sin demasiadas limitaciones.
Tecnología y sonido desarrollado por Yamaha
El habitáculo muestra la importante evolución experimentada por Mitsubishi. Tanto la instrumentación digital como la pantalla central tienen 12,3 pulgadas, y el sistema multimedia incluye navegación, servicios conectados, Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos.
Uno de sus elementos más peculiares es el equipo de sonido desarrollado junto a Yamaha. Desde el acabado Motion ofrece un sistema Premium de ocho altavoces, mientras que las versiones superiores pueden incorporar el conjunto Ultimate de 12 altavoces y doble amplificador.
La dotación disponible también contempla cámara de 360 grados, control de crucero adaptativo, detector de ángulo muerto, asientos ventilados y calefactables, techo panorámico, climatizador de tres zonas, masaje y un completo conjunto de asistentes de seguridad.
Mucho equipamiento desde el acabado de acceso
La gama comienza oficialmente alrededor de los 45.000 euros, aunque la promoción anunciada puede reducir el precio hasta 29.500 euros al incluir las ayudas públicas y el máximo descuento aplicable. Por tanto, será necesario revisar cuidadosamente las condiciones de la oferta.
Su precio sin promociones es elevado y el consumo aumenta cuando se agota la batería. A cambio, el Outlander PHEV ofrece 306 CV, hasta 86 kilómetros eléctricos, tracción total y ocho años de garantía. Es una combinación diferente a la de los SUV de BMW y Mercedes-Benz y, precisamente por eso, puede resultar más interesante para determinados conductores.