Para muchos, mejor que el BMW X3, con más espacio, mucha tecnología y un gran confort

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El BMW X3 es una de las grandes referencias entre los SUV premium, pero no todos los compradores necesitan su imagen de marca o unas prestaciones especialmente deportivas. El Honda CR-V plantea una fórmula diferente: prioriza el espacio, la suavidad de conducción, la eficiencia y una dotación tecnológica muy completa.

El modelo japonés no ofrece el mismo nivel de personalización ni una gama de motores tan amplia como el BMW. Sin embargo, puede ser una alternativa más lógica para quienes buscan un SUV familiar cómodo, bien terminado y con mucho equipamiento desde las versiones más accesibles.

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Más espacio en una carrocería familiar

El Honda CR-V mide 4,71 metros de longitud, por lo que se mueve en unas dimensiones similares a las del X3. Sus formas rectas y su amplia superficie acristalada permiten aprovechar muy bien el habitáculo, especialmente en las plazas traseras.

Los pasajeros de la segunda fila disponen de mucho espacio para las piernas y pueden ajustar los asientos longitudinalmente y en inclinación. Esta solución permite repartir mejor el espacio entre el habitáculo y la zona de carga dependiendo de las necesidades de cada viaje.

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El maletero puede alcanzar los 617 litros en algunas versiones y llega hasta 1.710 litros al abatir los respaldos. También cuenta con una boca de carga amplia y situada a poca altura. Como contrapartida, solamente está disponible con cinco plazas, sin posibilidad de añadir una tercera fila.

Un SUV pensado para viajar cómodamente

El CR-V no intenta transmitir el tacto deportivo del BMW X3. Su suspensión, la respuesta progresiva del sistema híbrido y el buen aislamiento están orientados a proporcionar una conducción relajada.

Ese enfoque se percibe especialmente en autopista y durante los desplazamientos familiares. Los asientos ofrecen una postura cómoda y el interior conserva mandos físicos para algunas funciones importantes, evitando depender completamente de la pantalla táctil.

Según el acabado, puede incorporar asientos delanteros ventilados, calefacción en las plazas traseras, volante calefactable, techo panorámico, portón eléctrico y un equipo de sonido Bose con 12 altavoces. Son elementos capaces de acercar su experiencia a la de modelos de categoría premium.

Dos sistemas híbridos de 184 CV

La gama está disponible con mecánicas híbrida autorrecargable e híbrida enchufable, ambas con 184 CV. La primera destaca por su sencillez de uso, ya que no necesita conectarse a una toma de corriente, y homologa un consumo desde aproximadamente 5,9 l/100 km.

También puede elegirse con tracción total. En este caso, el consumo aumenta, pero mejora la capacidad para circular sobre superficies deslizantes.

La variante enchufable puede recorrer hasta 81 kilómetros en modo eléctrico y recibe la etiqueta CERO de la DGT. Su batería de 17,7 kWh tarda alrededor de dos horas y media en cargarse utilizando un punto de corriente alterna adecuado.

Tecnología para facilitar la conducción

Todos los acabados incorporan una instrumentación digital de 10,2 pulgadas y una pantalla multimedia central de 9 pulgadas. También incluyen conectividad mediante Apple CarPlay y Android Auto, cámara trasera y carga inalámbrica para teléfonos móviles.

A ello se suma Honda SENSING 360, un completo conjunto de sistemas de seguridad que controla el entorno del vehículo. Las versiones superiores pueden añadir cámaras de visión periférica, proyección de información sobre el parabrisas y un asistente automático de aparcamiento.

El precio oficial del CR-V híbrido comienza en 51.545 euros, aunque las promociones pueden reducirlo hasta aproximadamente 45.445 euros. No es barato, pero ofrece más espacio, un equipamiento abundante y un gran confort. Para quien anteponga estas cualidades al prestigio del emblema, puede resultar incluso más interesante que un BMW X3.