Más atractivo y, para muchos, mejor que el BYD Seal, con un confort sobresaliente y una calidad interior que marca diferencias

El BMW i4 sigue siendo uno de los mejores eléctricos de su categoría
El nuevo BYD es, para muchos, el menos atractivo
La llegada de marcas chinas ha cambiado radicalmente el mercado de los coches eléctricos. Modelos como el BYD Seal han demostrado que es posible combinar mucha potencia, tecnología y autonomía con precios competitivos. Sin embargo, fabricantes como BMW continúan teniendo argumentos importantes para quienes buscan algo más que una buena relación entre equipamiento y precio. Y el BMW i4 es probablemente uno de los mejores ejemplos.
La berlina eléctrica alemana apuesta por una fórmula muy diferente. En lugar de intentar sorprender únicamente mediante enormes pantallas o cifras espectaculares, BMW combina tecnología eléctrica con algunos de los aspectos que tradicionalmente han caracterizado a la marca: calidad interior, confort, comportamiento dinámico y una imagen deportiva.
Con aproximadamente 4,78 metros de longitud, el i4 tiene unas dimensiones similares a las de otras grandes berlinas eléctricas. Sin embargo, su carrocería de estilo Gran Coupé consigue darle una apariencia especialmente dinámica.
El BMW i4 puede superar los 600 kilómetros de autonomía
Uno de los puntos fuertes del BMW i4 está en una gama mecánica que permite elegir entre versiones orientadas hacia la eficiencia y alternativas con prestaciones prácticamente deportivas.
Entre las opciones más equilibradas aparece el BMW i4 eDrive40, que desarrolla alrededor de 340 CV y utiliza un sistema de propulsión trasera. La potencia resulta más que suficiente para ofrecer unas prestaciones muy elevadas, con una aceleración de 0 a 100 km/h que se mueve en el entorno de los seis segundos.
Pero posiblemente sea su autonomía uno de los aspectos más interesantes. Dependiendo de la configuración escogida, algunas versiones pueden homologar más de 600 kilómetros, una cifra que permite utilizarlo perfectamente como coche principal y afrontar viajes largos con mucha más tranquilidad.
A ello se suma una elevada capacidad de carga rápida, permitiendo recuperar buena parte de la batería durante una parada relativamente corta.
El interior sigue siendo uno de sus grandes argumentos
Es precisamente cuando se accede al habitáculo cuando el BMW i4 empieza a justificar buena parte de la diferencia de precio respecto a algunos competidores.
La calidad percibida es elevada, con buenos materiales, ajustes cuidados y una presentación que consigue combinar deportividad y elegancia. La gran pantalla curva aporta el componente tecnológico y concentra buena parte de las funciones de información, entretenimiento y configuración del vehículo.
También destaca especialmente por confort y refinamiento. El aislamiento acústico está muy cuidado y la suspensión permite afrontar largos desplazamientos con comodidad sin renunciar al comportamiento dinámico tradicionalmente asociado a BMW.
La practicidad tampoco queda olvidada. Su carrocería de cinco puertas proporciona un acceso más cómodo al maletero que el de una berlina convencional y ofrece alrededor de 470 litros de capacidad, suficiente para cubrir las necesidades habituales de una familia.
El BYD Seal puede ofrecer una relación entre precio, potencia y equipamiento difícil de superar, pero el BMW juega otras cartas. Su principal ventaja aparece en aquellos detalles que no siempre quedan reflejados en una ficha técnica.
El BMW i4 ofrece una combinación especialmente conseguida de calidad interior, comodidad, tecnología, autonomía y comportamiento dinámico. Puede resultar considerablemente más caro que algunas alternativas chinas, pero para quienes buscan una experiencia más refinada sigue siendo uno de los eléctricos más completos de su categoría y, para muchos, también uno de los más atractivos.