Mitsubishi recupera el icono de los años 80

Será presentado el próximo 2 de septiembre
Mitsubishi tiene un nuevo SUV que se fabrica en España
El Mitsubishi Montero se convirtió durante los años 80 en uno de los símbolos del todoterreno japonés. Era resistente, sencillo y realmente capaz lejos del asfalto. Su nombre terminó asociado a aventuras, competiciones y viajes imposibles. Ahora, Mitsubishi prepara su regreso con una generación completamente nueva.
La desaparición del Montero dejó un vacío. Las normas de emisiones aceleraron su retirada y el Outlander pasó a ocupar el puesto de buque insignia. Sin embargo, hablamos de conceptos diferentes. El Outlander es un SUV familiar. El Montero volverá como un verdadero 4x4, dispuesto a enfrentarse al Toyota Land Cruiser.

Los amantes de los todoterreno están de enhorabuena
La presentación está prevista para el 2 de septiembre. Mantendrá la denominación Montero en determinados mercados y Pajero en otros. Mitsubishi ha creado una página específica para preparar el lanzamiento. Los pedidos deberían abrir antes de terminar el año, mientras las primeras unidades corresponderán previsiblemente a la gama 2027.
Las fotografías espía muestran una carrocería inspirada en el L200. Las formas son cuadradas, musculosas y funcionales. Debajo aparecerá un chasis de travesaños y largueros, la arquitectura de los todoterrenos. También contará con tracción 4x4 y caja reductora, elementos fundamentales para avanzar por barro, pendientes o terrenos complicados.
La suspensión buscará combinar resistencia fuera del asfalto y comodidad durante los viajes. Ese equilibrio será clave, porque el nuevo Montero debe conservar su dureza sin resultar incómodo en carretera. Mitsubishi pretende aprovechar la tecnología para mejorar la agilidad, la seguridad y el control de la carrocería en situaciones exigentes.
Mitsubishi recupera un icono de la conducción off road
El habitáculo permanece oculto. Sí se conoce que incorporará instrumentación digital y recuperará los clásicos indicadores Multi Meter. Mostrarán altitud, brújula, temperatura y ángulos de inclinación. También podrán representar la distribución del par entre los ejes, ofreciendo información útil cuando el conductor se aleje de las carreteras convencionales.
La gama incluirá un diésel de 204 CV y una variante híbrida sin especificaciones. En Japón se habla de precios cercanos a 37.000 euros. En España podría moverse alrededor de 60.000 euros. No será barato, pero recuperará algo cada vez menos frecuente: un todoterreno moderno y fiel al espíritu del icono original.