El Mazda que gana adeptos por su diseño rompedor y su equipamiento de serie

Mazda CX-60
Mazda CX-60. Mazda
Compartir

Durante años, Mazda ha vivido a la sombra de las marcas premium alemanas. Sin embargo, cada vez son más los conductores que descubren que sus modelos ofrecen una combinación muy difícil de igualar. Diseño, calidad de fabricación, tecnología y comportamiento dinámico son algunos de sus puntos fuertes. Y el mejor ejemplo de esta filosofía es el espectacular Mazda CX-60.

Este SUV se ha convertido en uno de los modelos más atractivos de la firma japonesa. Su imagen transmite elegancia y deportividad a partes iguales. Tiene una presencia imponente en carretera y un interior cuidado hasta el más mínimo detalle. Además, presume de un habitáculo amplio y de un maletero que alcanza los 570 litros, una cifra ideal para familias o para quienes realizan viajes con frecuencia.

PUEDE INTERESARTE
Mazda CX-60

Un SUV premium con todas las letras

La gama arranca con una interesante versión diésel electrificada. Está equipada con un motor 3.3 diésel MHEV de 200 CV y 450 Nm de par máximo. Se combina con una transmisión automática de ocho velocidades y tracción trasera. Gracias a esta configuración acelera de 0 a 100 km/h en 8,4 segundos, alcanza los 212 km/h y registra un consumo medio de apenas 5,3 litros cada 100 kilómetros. Además, cuenta con la apreciada etiqueta ECO de la DGT.

PUEDE INTERESARTE

Otro de los aspectos que están ayudando a impulsar sus ventas es el precio. La versión de acceso parte de 45.549 euros al contado o 43.549 euros financiados, una tarifa más competitiva que la de muchos SUV premium de tamaño similar. Además, Mazda ha ajustado los precios durante 2026, reforzando todavía más su atractivo comercial.

El acabado Prime-Line ya incluye una dotación muy completa. Incorpora llantas de 18 pulgadas, navegador integrado, cuadro digital de 12,3 pulgadas, Android Auto y Apple CarPlay inalámbricos, faros LED con lavafaros, alarma antirrobo, sistema Mazda Connect y asistentes de seguridad como el control de ángulo muerto o la alerta de tráfico trasero.

Mazda CX-60

Vale la pena pagar un poco más por la versión PHEV

Por encima se sitúa una versión híbrida enchufable especialmente interesante. Combina un motor gasolina 2.5 e-Skyactiv con un propulsor eléctrico para desarrollar una potencia conjunta de 327 CV y 500 Nm. Gracias a su batería de 17,8 kWh puede recorrer hasta 63 kilómetros en modo eléctrico. Además, acelera de 0 a 100 km/h en solo 5,8 segundos y homologa un consumo de apenas 1,5 l/100 km.

Esta variante PHEV está disponible desde 45.953 euros al contado o 43.953 euros financiados. Se asocia al acabado Exclusive-Line, que añade elementos como llantas de 20 pulgadas, Head-Up Display proyectado en el parabrisas, asientos calefactados, acceso sin llave, volante calefactado, sensores de aparcamiento delanteros y traseros y una cuidada ambientación interior.