Mucho más que otra revisión de Combat Evolved: nuevas misiones, más opciones y la versión más completa de Alpha Halo
Halo en PlayStation: Helldivers 2 hará posible esta colaboración histórica
Todavía recuerdo la primera vez que pisé Alpha Halo. Aquella inmensa pradera, la música de Marty O'Donnell y Michael Salvatori, los marines luchando a nuestro lado entre los gritos desesperados de los pequeños y ruidosos grunts y la sensación de que los videojuegos acababan de dar un salto de generación. Halo: Combat Evolved no solo inauguró una saga; definió la identidad de Xbox y marcó a toda una generación de jugadores. Desde entonces ya hemos regresado al anillo original en otras reediciones como Halo: Combat Evolved Anniversary en 2011 y, más tarde, gracias a la fantástica Halo: The Master Chief Collection. Por eso, cuando se anunció Halo: Campaign Evolved, la pregunta era inevitable: ¿de verdad necesitábamos otro remake de Halo?
La respuesta, después de jugarlo, es un sí... aunque por motivos muy distintos a los que esperaba. Porque esta no es simplemente otra revisión gráfica. Es una reinterpretación que respeta el alma del original mientras amplía la experiencia con suficiente contenido inédito como para justificar un nuevo viaje. Y, además, hay un detalle imposible de ignorar: jugar Halo por primera vez en una PlayStation 5 provoca una sensación extraña, casi irreal. Durante más de dos décadas Master Chief fue el símbolo de Xbox. Verlo ahora en la consola de Sony es uno de esos momentos que demuestran hasta qué punto ha cambiado la industria.
Un clásico que sigue funcionando como el primer día
La campaña sigue siendo la misma obra maestra que revolucionó el género, así que no necesita demasiadas presentaciones. La exploración del anillo, el descubrimiento del Flood y el equilibrio entre tiroteos, vehículos y exploración continúan funcionando igual de bien. Eso sí, todo luce espectacular gracias a Unreal Engine 5, con escenarios completamente rehechos, nuevas animaciones, captura de movimiento, escenas cinematográficas renovadas, voces regrabadas, una banda sonora remasterizada y un diseño de sonido que devuelve toda la contundencia al arsenal de Halo. También se han refinado los controles, el ritmo de la acción y el diseño de algunos niveles sin alterar la esencia del original.
Hay pequeños cambios que, sin alterar el desarrollo de la aventura, consiguen que todo resulte más natural. La IA de los enemigos mantiene esa capacidad para sorprendernos que convirtió a los Covenant en unos rivales memorables, pero el ritmo de los combates se beneficia de unos controles más precisos, una movilidad refinada y un diseño de niveles sutilmente revisado para adaptarse a los estándares actuales. Además, contamos con armas que no aparecerían hasta entregas posteriores y habilidades (como esprintar, apuntar con todas las armas o arrebatar vehículos a los enemigos) y esto sí que cambia la experiencia de manera notable.
El resultado es curioso: seguimos recorriendo los mismos escenarios que hace veinticinco años, reconociendo cada pasillo y cada colina, pero la sensación es la de estar descubriendo una versión idealizada de aquel recuerdo que guardábamos en la memoria. Los niveles son más grandes y tienen más cosas guardadas para llevarse por la exploración y también parece que los puntos de guardado automático son más numerosos ahora (aunque el orden en el que aparecen sigue siendo un poco caótico).
Novedades que justifican el regreso
Donde realmente empieza a justificar su existencia es en todo el contenido nuevo. Las tres misiones que componen Operación: Meteorito son mucho más que un simple prólogo. Ambientadas antes del aterrizaje en Alpha Halo, nos permiten combatir junto al carismático Sargento Avery Johnson en una operación inédita a bordo de una nave del Covenant, ampliando el universo del juego sin alterar la historia que todos conocemos.
Estas misiones incorporan nuevos escenarios, enemigos y situaciones de combate, además de servir como puerta de entrada para parte del arsenal ampliado y algunas de las nuevas mecánicas. Lo mejor es que no se sienten como un contenido añadido a última hora, sino como capítulos que encajan con naturalidad dentro del espíritu del Halo original. Para quienes llevamos más de dos décadas recorriendo el anillo, descubrir secuencias completamente nuevas es, probablemente, el mayor incentivo para regresar una vez más a esta aventura. No resultan más épicas que las misiones clásicas, pero no están mal y además sirven para hacer referencias e incluir personajes que hacen que la historia conecte mejor con los otros juegos, sobre todo con Reach.
Y como ya hemos dicho, el combate también gana profundidad. Por primera vez podemos utilizar nueve armas procedentes de entregas posteriores, incluyendo la Energy Sword, el Battle Rifle o el Needle Rifle, además de secuestrar vehículos enemigos como el Wraith y disfrutar de un Warthog con capacidad para cuatro jugadores. Son cambios que alteran la manera de afrontar muchos enfrentamientos sin traicionar el diseño clásico de Bungie.
La otra gran sorpresa es Campaign Remix, probablemente la novedad con más recorrido. Tras desbloquear varias Calaveras accedemos a un modo que remezcla las misiones con enemigos aleatorios, armas diferentes, modificadores visuales como niebla del Flood o visión nocturna y decenas de combinaciones que convierten cada partida en una experiencia distinta.
Podemos ir encontrando las 39 calaveras repartidas por las 13 misiones —a las que se suman tres adicionales al desbloquear este modo—, la mayor cantidad jamás vista en una campaña de Halo. Las hay clásicas, como Ojo Negro, Fiesta de Cumpleaños Grunt o Bandana, pero también dieciséis completamente nuevas que introducen reglas tan originales como jugar en tercera persona, eliminar la posibilidad de apuntar con la mira, convertir el suelo en lava o reforzar los vehículos del UNSC hasta hacerlos prácticamente indestructibles.
Campaign Remix combina estas calaveras con enemigos aleatorios, armas recolocadas al estilo Fiesta, modificadores de visibilidad como la niebla del Flood o la visión nocturna y nuevas reglas que hacen que cada partida sea diferente a la anterior. Incluso enemigos de Operation: Meteorite pueden aparecer durante las misiones clásicas gracias al modificador Adaptation. El resultado es una rejugabilidad casi infinita y una forma brillante de revisitar una campaña que muchos creíamos conocer al dedillo.
También merece una mención especial el modo cooperativo. Recupera la pantalla partida para dos jugadores en consola, incorpora cooperativo online para cuatro jugadores y, por primera vez en la historia de Halo, permite juego cruzado y progresión compartida entre Xbox, PC y PlayStation 5. Es exactamente la evolución que una campaña tan legendaria necesitaba para seguir viva durante muchos años más.
Conclusiones de Halo: Campaign Evolved
Pensé que este remake era innecesario. Después de terminarlo, entendí que no buscaba reemplazar un clásico, sino celebrarlo. Lo hace respetando cada recuerdo que conservábamos de Alpha Halo y, al mismo tiempo, añadiendo suficientes ideas nuevas para que incluso quienes conocemos la campaña de memoria tengamos motivos para regresar. Y sí, sigue resultando extraño empuñar el rifle de asalto del Jefe Maestro en una PlayStation 5. Pero quizá ese sea el mejor símbolo de que Halo ya no pertenece únicamente a una consola: pertenece a la historia del videojuego.
Al final comprendemos que Halo: Campaign Evolved no pretende sustituir al original, ni a Anniversary, ni siquiera a The Master Chief Collection. Convive con ellas ofreciendo algo diferente: la oportunidad de volver a sentir aquella aventura con ojos nuevos. Y aunque nada igualará el impacto de descubrir Halo por primera vez en 2001, este remake consigue acercarse como ningún otro.
Plataforma analizada: PlayStation 5
Lo mejor:
- Operación: Meteorito aporta contenido realmente nuevo y bien integrado
- Campaign Remix y las 42 Calaveras multiplican la rejugabilidad
- Un espectacular lavado de cara audiovisual sin perder la esencia del original
Lo peor:
- La historia principal sigue siendo muy conocida para los veteranos
- Algunas novedades jugables rompen ligeramente el equilibrio clásico

