Análisis

Wax Heads: un homenaje tranquilo y punk a las viejas tiendas de discos

Periodista. Músico. Padre. Gamer.

Wax Head
En Wax Heads trabajamos en una tienda discos. Patattie Games
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Hay muchos cozy games (ya sabes, esos juegos sencillos y tranquilos que nos invitan a realizar rutinas de manera simple y pausada y no competitiva) de gestión de establecimientos, especialmente tabernas, restaurantes, etc. Pero nunca había visto uno de una tienda de discos. Puede que la generación a la que pertenezco (ya me encamino a la cincuentena) me incline más a la nostalgia, ya que un servidor vivió muhcas horas en este tipo de tiendas, rebuscando entre vinilos y escuchando música. Y de eso va precisamente Wax Heads, un adorable 'cozy-punk puzzle adventure', que es una de las maneras como lo definen sus creadores, Patattie Games, un estudio indie formado por dos personas: el artista Murray Somerwolff (Dead Pets Unleashed) y la programadora y streamer española Rocío "Rothio" Tomé.

Nos ponemos en la piel del nuevo empleado de Repeater Records, una veterana tienda de vinilos que intenta sobrevivir en un 2026 donde el consumo musical ha cambiado radicalmente. El negocio atraviesa dificultades económicas, el barrio empieza a transformarse y el peso del pasado amenaza constantemente con reaparecer. Entre rumores sobre el futuro del local, clientes extravagantes y la historia detrás de la separación de la famosa banda Becoming Violet, Wax Heads construye una narrativa sorprendentemente humana.

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Wax Head

Y desde el principio nos queda claro que Wax Heads deja claro no va únicamente sobre gestionar una tienda de discos. En realidad, utiliza ese espacio como excusa para hablar de muchas otras cosas: la identidad personal, las comunidades pequeñas, el miedo al futuro, la gentrificación, el arte creado por personas reales y la importancia de preservar espacios culturales en una industria cada vez más deshumanizada. Y lo mejor es que consigue transmitir todo eso sin perder nunca su tono cálido, cercano y hasta divertido.

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Un día más en Repeater Records

El día a día del juego nos pone en la rutina de una tienda discos. Todo en la tienda respira amor por la música, con las paredes llenas de carteles, las estanterías repletas de objetos y las mesas con los expositores donde pasar discos y discos hasta dar con el que nos llame la atención. Pero lo mejor son los clientes que van llegando y que nos van haciendo peticiones. Son de lo más variopinto y casi siempre pedirán nuestra ayuda de expertos para encontrar el disco adecuado. A veces son capaces de darnos el nombre del disco en cuestión, o del grupo, pero otras veces serán mucho menos precisos, Puede que nos pregunten por el nombre de una canción incluida en el disco, el nombre del guitarrista, el color de la portada o cualquier otro dato. Nosotros tendremos que dar con el disco en cuestión y ese es el principal puzle del juego. Para conseguirlo tenemos nuestros catálogos, las novedades que llegan cada día a la tienda, ver referencias en redes sociales y hasta reseñas que podemos leer en internet. Luego hay que moverse por la tienda para dar con el disco deseado. Es como resolver un caso de misterio, pero la respuesta es un fabuloso disco de música.

Eso sí, durante las primeras horas puede resultar algo confuso orientarse dentro de la tienda. El sistema de navegación por pantallas conectadas, con flechas e nlos bordes para ir pasando de un lado a otro, no siempre es intuitivo y encontrar determinadas secciones puede llevar tiempo. Afortunadamente, conforme avanzamos terminamos memorizando la distribución de Repeater Records como si realmente trabajáramos allí.

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A lo largo de la aventura conocemos a decenas de clientes, compañeros de trabajo y músicos, todos con sus propias historias, obsesiones y problemas. Algunos apenas aparecen unos minutos, pero aun así dejan huella gracias a un guion muy natural y lleno de pequeños matices. Hay clientes insoportablemente pedantes, otros entrañables, algunos profundamente nostálgicos y otros completamente excéntricos. El juego sabe capturar esa clase de personalidad tan reconocible que cualquiera puede encontrar en una tienda de discos real. Incluso los personajes más secundarios consiguen transmitir algo sobre sí mismos mediante su forma de vestir, sus gustos musicales o las pequeñas pistas repartidas en los diálogos.

Además, como hemos dicho, Wax Heads aprovecha su narrativa para tocar temas bastante actuales. La amenaza de las grandes corporaciones, el cierre de negocios independientes, la apropiación del arte mediante inteligencia artificial y la precariedad del sector creativo están constantemente presentes en segundo plano.

¿El cliente siempre tiene la razón?

Uno de los detalles más interesantes es la inclusión de dos modos distintos de dificultad y comportamiento. En “The Customer is Always Right”, los clientes reaccionan cuando les entregamos un disco incorrecto y nos permiten rectificar el error, aunque recibimos una pequeña penalización. En cambio, “No Refunds” convierte cada decisión en definitiva. Si entregamos el álbum equivocado, el cliente se marcha frustrado y tendremos que convivir con las consecuencias. El segundo modo hace que pensemos mucho más cada decisión y convierte cada acierto en algo especialmente satisfactorio.

Wax Head

Aun así, Wax Heads no es un juego particularmente exigente. La narrativa siempre avanza independientemente de nuestro rendimiento y las penalizaciones afectan sobre todo a elementos cosméticos. Esto puede decepcionar a quienes busquen una experiencia más profunda de gestión o consecuencias narrativas complejas, pero ya hemos dicho que esto era un cozy-game y tiene mucho de aventura narrativa también, por eso las decisiones en los diálogos apenas alteran el desarrollo de la historia.

Para evitar que la estructura principal resulte repetitiva, Wax Heads introduce pequeños minijuegos y actividades secundarias que ayudan a romper el ritmo. En algunos momentos organizamos pedidos, resolvemos puzles, colocamos equipamiento para conciertos o gestionamos los aspectos técnicos durante actuaciones musicales de clientes de la tienda que tienen sus propias bandas. Son tareas simples, pero añaden dinamismo y refuerzan la sensación de estar trabajando realmente en una tienda donde siempre hay algo que hacer.

También podemos utilizar los puntos cosméticos obtenidos para decorar la tienda, desbloquear objetos interactivos y añadir nuevas canciones a la gramola del local. Aunque el sistema no aporta demasiada profundidad mecánica, sí ayuda a reforzar el vínculo emocional con Repeater Records. Y escuchar música mientras ordenamos discos o hablar con compañeros y clientes sobre bandas desconocidas transmite una sensación de autenticidad difícil de explicar.

Wax Head

Un apartado artístico con mucha personalidad

Visualmente, Wax Heads tiene muchísimo encanto. El estilo artístico recuerda claramente a novelas gráficas independientes y fanzines musicales. Las ilustraciones poseen trazos expresivos, colores vibrantes y una personalidad muy marcada. Todo tiene una apariencia ligeramente imperfecta que encaja perfectamente con el espíritu punk y alternativo del juego.

Las portadas de los discos merecen una mención especial. Cada álbum parece pertenecer realmente a una banda ficticia con historia propia. El nivel de detalle en nombres, géneros, referencias culturales y diseños visuales ayuda muchísimo a construir el mundo del juego. y es que sus autores se han inventado un montón de bandas ficticias y han creado álbumes desde la nada, y todos tienen una factura art´sitica envidiable.

Y claro está: la musica. Hablar de Wax Heads es hablar de música. Decenas de canciones creadas para la ocasión. Al igual que al trabajo artístico para invcentar bandas, logotipos y portadas de discos, el trabajo de composición y creación de los temas de todas esas bandas ficticias es admirable. La colección es fantástica y tremendamente variada. Encontramos temas inspirados en indie rock, rap, electrónica, metal, punk, dubstep y muchos otros estilos, todos interpretados por artistas ficticios del universo del juego. Y la música forma parte activa de la identidad narrativa del mundo, las bandas tienen historias, conflictos internos y evolución artística reflejada en sus discos. es increíble que, tras unas horas jugando al juego, terminemos desarrollando opiniones propias sobre grupos inexistentes como si realmente lleváramos años escuchándolos.

Wax Head

Desde luego, no es un juego para todos. Es un título sencillo, pausado y con mucha repetición de mecánicas, que puede que no a todo el mundo le anime a llegar al final. Pero si te gusta mucho la música, sólo el hecho de ir descubriendo los más de 80 discos disponibles, todas sus bandas, escuchar sus canciones y desvelar las narrativas e historias que el juego nos quiere contar, merece la pena. Aunque sea en pequeñas sesiones de juego hasta completar su experiencia.

Conclusiones de Wax Heads

Wax Heads es una de esas pequeñas sorpresas independientes que destacan por su gran personalidad y ofrece ofrece una experiencia tremendamente auténtica sobre la música, la comunidad y la importancia de los espacios que cuidan y comparten la cultura. Su combinación de investigación, simulación y narrativa acogedora, junto con su fabulosa ambientación musical, funciona realmente bien. Resolver las peticiones de los clientes resulta divertido, los personajes tienen muchísimo encanto y la tienda termina convirtiéndose en un lugar del que da pena despedirse.

El juego está disponible para PC, PS5, Xbox Series y Nintendo Switch.

Plataforma analizada: Xbox Series X

Valoración 78/100