El rango de precios rumoreado para la Steam Machine de Valve
En comparación con una PS5 Pro que acaba de subir a 900 euros
La eterna espera con Half-Life 3 y el baile de fechas para la presentación
El empeño de Valve en empezar a cumplir las promesas con el lanzamiento del Steam Controller a 99 euros es la punta de lanza de algo mucho más grande con un interrogante, el verdadero precio del Steam Machine. A día de hoy las dudas con las fechas para llevar al mercado su gran apuesta son lógicas por el lastre de piezas del mercado, pero el coste de la consola es el dilema más relevante tanto por el valor de la compañía como por la precepción de los fans.
El nuevo mando de la Steam Machine sale por su cuenta mucho antes que su propia consola por las necesidades de un guion escrito sobre la marcha, y los últimos capítulos están por definir. Por primera vez desde su anuncio Valve confiesa en una entrevista a Polygon que la escasez de componentes RAM y SSD han cambiado su hoja de ruta para la Steam Machine con el consiguiente aumento de los costes de producción.
Esa obviedad acreditada por otras consolas que no paran de subir sus precios dejan un escenario complejo ante la promesa de Valve de lanzar la Steam Machine en la primera mitad de 2026. Ahora la última hora es la ausencia de novedades más allá del "trabajo duro para tener noticias pronto", lo que deja entrever un plan por definir con el precio para llegar al mercado de la manera más viable. Porque en las últimas horas incluso se ha filtrado que Valve podría salir a pérdidas, una auténtica locura inimaginable a pesar de los millones que guarda Gabe Newell en sus barcos.
El caso es que el precio de la consola es realmente difícil de adivinar por la situación actual del mercado y aunque los primeros rumores pasan de los 650 a los 750 dólares, la industria es más pesimista. La reciente subida de la PS5 Pro a los casi 900 euros plantea una comparativa razonable no al precio de la Steam Machine, sino a la subida de sus costes de producción.
La PS5 Pro tenía un precio original de unos 700 dólares (800 euros en España) y a priori es una consola mucho más potente y con una memoria RAM mayor que la Steam Machine. El aumento de unos 200 euros en el mercado puede significar un aumento similar del precio para el caso de Valve que asusta a los más pesimistas dentro de una lluvia de estimaciones que ahora mismo ni ellos mismos saben definir.
La espera para ver las evaluaciones del mercado con los precios se cruzan con las prisas, y la buena noticia es que Valve no tiene un calendario marcado tan exigente. Es más el miedo a que todo siga subiendo o el no cumplir con la promesa de la fecha, pero la realidad es que tanto Deadlock como Half-Life 3 pueden esperar si de verdad van a ser juegos exclusivos para la consola dentro del universo Steam.
En su momento la reflexión para entender un precio elevado más que la propia consola es por su uso como un ordenador con patas enterrado en el valor de la biblioteca de Steam. Los juegos de toda una vida dentro de una consola de Valve eran el punto diferencial, y ahí podía subir el precio final, pero ahora el debate está en sobrevivir al empujón de la IA para tener un precio competitivo. Sobre todo porque no sólo se trata de la consola sino de todos los adheridos como posibles juegos exclusivos en una lucha por comerse parte de la tarta que ahora tienen PlayStation, Nintendo y Xbox.
Entre tanto la estrategia de Valve parecen mordiscos al aire antes de tener la tarta por delante, porque la confirmación del desarrollo conceptual en la Steam Deck 2 ahora no significa nada más que hype. Lo próximo es la definición del precio de la Steam Machine y su fecha, por lo que es raro hablar de una nueva consola portátil que actualmente nadie tiene en mente. Esa es otra pelea que tendrá su momento junto con lo que salga del Proyecto Helix en Xbox y la nueva portátil de PlayStation, pero de momento todo pasa por el lujo que puede suponer lo nuevo de Valve para este año tras el Steam Controller.

