Danny León logra hacer un 'grind' en el larguero de la portería del Metropolitano: Marc Pubill se vuelve loco al verlo

El atleta de Red Bull firma un 'world first' en el Riyadh Air Metropolitano con el defensa rojiblanco como espectador de lujo
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Danny León vuelve a ampliar los límites del skateboarding. Apenas unas semanas después de convertirse en el protagonista de la imagen más viral del eclipse solar que pudo verse en España, el atleta de Red Bull vuelve a situarse en el centro de la conversación con un nuevo world first: se ha convertido en la primera persona de la historia en grindar el larguero de una portería de fútbol profesional, completando una maniobra nunca antes realizada.
La acción fue llevada a cabo en una de las porterías del Riyadh Air Metropolitano, el estadio del Atlético de Madrid, transformando uno de los elementos más reconocibles del fútbol en un escenario inédito para el skateboarding. El reto convirtió una portería reglamentaria de fútbol (7,32 metros de ancho y un larguero situado a 2,44 metros de altura) en un rail de skate de más de siete metros.
Cómo se ha logrado este reto
Para alcanzar la velocidad necesaria, Danny se impulsó mediante un winch, un sistema conectado a un cable al que se sujetaba durante el recorrido. Courage Adams, atleta de BMX de Red Bull y amigo de Danny, fue el encargado de accionar el sistema mediante un mando y controlar el impulso para que Danny llegara a la rampa con la velocidad y trayectoria precisas. "Este proyecto es muy especial para mí porque une dos de mis grandes pasiones: el fútbol y el skate. De pequeño iba a los entrenamientos de fútbol patinando, con las botas de tacos puestas, así que poder grindar una portería en un estadio como el Riyadh Air Metropolitano es un sueño hecho realidad”, afirma Danny León.
Detrás del world first hubo meses de preparación y un importante trabajo de ingeniería. La empresa SB RAMPS desarrolló una infraestructura completamente a medida para generar la velocidad, estabilidad y trayectoria necesarias para conectar con el larguero con total precisión. "Las rampas se diseñaron con un único objetivo: hacer posible lo imposible. Cada medida, cada radio y cada ángulo se calcularon al milímetro para que Danny llegara perfectamente alineado al larguero. Además, el propio larguero tiene un pequeño rebote, así que cualquier mínima desviación hacía que el truco fuera imposible", explican desde la empresa.
La preparación comenzó meses antes en el Estadio Municipal de L'Hospitalet (Barcelona), donde Danny entrenó sobre estructuras con colchonetas que simulaban la altura real de la portería. A medida que avanzaba el proyecto, fue eliminando progresivamente las protecciones hasta reproducir las condiciones exactas del reto. "Lo más difícil fue gestionar la inestabilidad del larguero. Tiene un pequeño rebote y, cuando estás a más de dos metros de altura, cualquier movimiento se multiplica. Por eso la preparación mental y el equilibrio fueron tan importantes. En un reto así no puedes dejar nada al azar", reconoce Danny León.
Un invitado muy especial para presenciar un 'world first'
La acción contó con la participación de Marc Pubill, reciente campeón del Mundo con la Selección Española y jugador del Atlético de Madrid. El defensa rojiblanco siguió el reto desde el terreno de juego y pudo vivir en primera persona una maniobra nunca antes realizada en un estadio de fútbol profesional. "Formar parte de este reto ha sido brutal. La verdad es que Danny es una máquina. Me lo he pasado bien y ojalá poder repetir la experiencia. Eso sí, no cambio el fútbol por el skate. Me quedo con la ‘pelotita", aseguró.
Con este nuevo world first, Danny León continúa redefiniendo los límites del skateboarding y demuestra, una vez más, su capacidad para convertir escenarios y momentos extraordinarios en retos únicos. Tras el impacto generado por su proyecto durante el eclipse solar, este nuevo desafío refuerza el perfil de Danny como uno de los atletas españoles capaces de llevar el skateboarding a territorios inesperados y conectar con audiencias mucho más allá de la propia disciplina.