Opinión

Fernando Alonso no se merece este bochorno

30 años buscando el rebufo de Alonso y Márquez.

Fernando Alonso, en el GP de Australia
Fernando Alonso, en el GP de Australia. Europa Press
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Cuando Fernando Alonso, en 2015, vivió una situación muy crítica en McLaren todo el mundo se echaba las manos a la cabeza. En ese momento, Honda fabricó un motor muy por detrás en cuanto a rendimiento respecto a sus rivales; la fiabilidad era desastrosa y la velocidad punta muy mala. Tenía, en general, un rendimiento muy deficiente. La frustración era clara y las conclusiones, también. No era un proyecto listo para llevarse a cabo. Una situación dramática e inusual que, en condiciones normales y para un piloto del calibre de Alonso, no debería volver a ocurrir. Pero el recuerdo de McLaren y 2015 vuelve a estar muy presente. Como si de un mal presagio se tratara. Como si fuera un 'deja vu'. Ahora, con Aston Martin, la situación de Alonso es aún peor.

Honda ha ninguneado a Aston Martin. Lo hizo el pasado mes de noviembre y lo hizo cuando firmó su sinergia con la escudería británica. Adrian Newey no ha tenido pudor alguno en reconocerlo. "Empezamos a darnos cuenta de todo ello en noviembre del año pasado. Expusieron que había menos gente y que gran parte del equipo original no volvería al trabajo", cuenta desde Melbourne el ingeniero británico. Todo, tras los rumores que decían que la unidad de potencia no estaría lista para la primera carrera. Una situación desoladora, sin precedentes y que provoca un retraso en la evolución de la temporada muy significativo.

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Se vio en Barcelona y se corroboró en Baréin: Honda está muy por detrás del nivel esperado. Existía la esperanza de que la fábrica japones llegaría a Australia con soluciones, pero nada más lejos de la realidad. Las vibraciones lastran a los pilotos e incluso su salud está en juego. Ni 30 vueltas podrán dar este domingo en la carrera, si es que colocan los AMR26 en la parrilla. Porque esa es otra. El desastre de Aston Martin no se centra solo en Honda. Si bien los japoneses son los principales señalados, en el box británico la inoperancia es mayúscula.

Fernando Alonso no se merece todo esto. Un escándalo más en su carrera deportiva que confirma lo mal que escoge siempre los proyectos. Porque con 42 años, este 2026 podría ser su última temporada en la Fórmula 1. Y, de ser así, la cruda realidad sería desastrosa. Un curso sin precedentes, a contracorriente y pendientes de que Honda haga su trabajo a tiempo. Fernando Alonso no se merece poner punto y final a su carrera deportiva de esta manera, viendo cómo una marca histórica en el mundo del motor ningunea como si estuvieran en el instituto a un equipo de F1. Fernando Alonso no se merece que Valtteri Bottas haga bromas en rueda de prensa o que Newey salga a dar la cara. Fernando Alonso no se merece este bochorno.

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