La celebración de Gabriel Rufián al triunfo de España: "Una selección llena de catalanes, vascos y con Borja Iglesias"
Es uno de los políticos más futboleros del panorama nacional
Donald Trump le da las gracias a Ferran Torres por su gesto en la celebración del Mundial: "Un bonito homenaje"
El apoyo de Gabriel Rufián a la Selección Española campeona del Mundial 2026 ha sido una constante en las últimas semanas que toma un peso aún más relevante en sus primeras declaraciones tras el triunfo del equipo de De la Fuente ante Argentina. El discurso del político de Esquerra Republicana de Catalunya, muy futbolero, defiende el honor de apoyar a una selección tanto por sus virtudes como por tener a jugadores catalanes y vascos.
Las formas de Rufián siempre destacan sobremanera incluso lejos del mundo político, y es que su primera reacción tras la celebración de la victoria de España en la final de la Copa Mundial de la FIFA fue un post en redes sociales sobreponiendo el nombre de Infantino al de Argentina. Con esa base, el acercamiento a sus ideales está siempre expuesto a críticas, más ahora ante la explicación de su apoyo a La Roja durante la cita en Estados Unidos, México y Canadá.
Rufián defiende ahora que "se puede ser independentistas, republicano, federal e ir con una selección que juega de la hostia, que juega con gente joven con virtudes como el esfuerzo". Además confiesa que cantó todos los goles del mundial, el que ha celebrado por tener "una selección llena de catalanes, vascos y con Borja Iglesias", ha dicho en LaSexta.
Sus palabras van en consonancia con la idea de muchos seguidores que animan a una selección nacional porque no pueden animar a día de hoy a la vasca o a la catalana en grandes torneos internacionales. Rufián aclara que son a día de hoy "selecciones que no llegarán sin suficiente apoyo popular. Y eternamente cabreados e insultándoles, señalándoles o menospreciándoles no parece la mejor manera de llegar a ese apoyo popular".
Por eso apoya sus palabras en que "para ganar un país hay que entender y aceptar la diversidad de ese país. A no ser que quieras ser una tribu y no un país, claro". Un reclamo que va acompañado de críticas que él entiende como lógicas porque parece que están ligadas a su figura independientemente de lo que diga.
