Dembélé se cuela entre Leo Messi, Mbappé, Haaland o Vinicius en la pelea por el Pichichi del Mundial
Ousmane Dembélé se estrena por todo lo alto como goleador en el Mundial 2026
Las claves del lío con Julián Álvarez: su conversación con el Atlético, su destino y su impacto en Argentina
Francia volvió a demostrar su condición de favorita en el Mundial tras imponerse con autoridad a Noruega en un partido en el que la figura indiscutible fue Ousmane Dembélé. El extremo francés firmó una actuación decisiva, desbordando una y otra vez por banda y participando directamente en los goles que sellaron la victoria de los de Didier Deschamps, ausente en el banquillo por el reciente fallecimiento de su madre. Dembélé, con su velocidad y desequilibrio rompieron el encuentro desde el inicio, dejando sin respuesta a una Noruega que apenas pudo contener las acometidas galas. Con este triunfo, Francia mantiene el pulso en lo alto del torneo y su delantero se coloca de lleno en la conversación por el Pichichi del campeonato.
En la tabla de máximos goleadores, Dembélé se ha colado entre nombres de talla mundial como Lionel Messi, Kylian Mbappé, Erling Haaland o Vinícius Júnior, todos ellos con varios tantos en su haber y determinantes para sus selecciones. El equilibrio de fuerzas en la cima del ranking goleador refleja la intensidad del torneo, donde cada partido está marcando diferencias mínimas entre los grandes candidatos. Dembélé, que no partía como principal favorito al inicio del campeonato, ha irrumpido con fuerza gracias a su eficacia, su creciente confianza de cara a puerta y con un hat-trick para la historia.
Dembéle marca; Mbappé asiste
Más allá del resultado, otro de los focos del encuentro estuvo en el rendimiento de Kylian Mbappé, que firmó dos asistencias clave frente a Noruega. El delantero francés, aunque no vio puerta, volvió a demostrar su influencia total en el juego ofensivo del equipo, generando ventajas constantes y facilitando los goles de sus compañeros. Estas asistencias pueden ser determinantes en la lucha por la Bota de Oro, donde los goles directos no siempre cuentan toda la historia del impacto de un jugador en el torneo.
La importancia del juego colectivo en este tipo de competiciones recuerda precedentes históricos como el de 2010, cuando Miroslav Klose acabó destacando no solo por sus goles, sino también por su capacidad para asociarse y generar ventajas, incluso por encima de figuras como David Villa o Diego Forlán. En esta edición, Mbappé parece dispuesto a seguir un camino similar, combinando liderazgo, visión de juego y asistencias decisivas en una carrera por el galardón que cada vez está más abierta y emocionante.
