La cruda realidad de los jugadores de Irán en el Mundial 2026: “Estamos cansados”

El gobierno de EEUU les impone que deben entrar y salir del país el mismo día que se juegue el partido, mientras que otras selecciones viajan hasta dos días antes
Irán y EEUU intercambian ataques en el Golfo Pérsico a cinco días del debut en el Mundial
El Mundial de 2026 va a pasar a la historia también por lo extradeportivo. El hecho de disputarse en México, Estados Unidos y Canadá ha tenido consecuencias muy importantes. Desde los fuertes controles de seguridad, el árbitro somalí vetado en Estados Unidos o la prohibición de Canadá que no dejó entrar al país a Thomas Partey. Pero, sin ninguna duda, el conflicto abierto entre Estados Unidos e Irán se está llevando todos los titulares. De hecho, tan solo cinco días antes del debut de los iraníes contra Nueva Zelanda, EEUU e Irán estuvieron intercambiándose ataques con misiles en el Golfo Pérsico.
Irán, en clara desventaja durante el Mundial 2026
Nada más terminar su primer encuentro, los jugadores de Irán, Mehdi Taremi y Mohamed Mohebi, denunciaron las condiciones que está sufriendo su selección a pesar de tratarse de futbolistas profesionales que acuden a disputar el torneo internacional más importante del mundo. “Todo está siendo un desastre para nosotros. No es justo, pero tampoco queremos poner excusas. Queremos mirar hacía delante y tenemos esperanzas para los siguientes dos partidos”, comenta Taremi.
Esa injusticia a la que se refieren es por la imposición de Estados Unidos que no les permite estar en el país hasta el día de partido, obligándoles a entrar y salir de Estados Unidos el mismo día desde México, quizá un día antes para entrenar. “Comenzamos el viaje ayer y hemos llegado por la mañana directos al entrenamiento… Estamos cansados. Se supone que deberíamos llegar aquí dos días antes del partido. Esto no es justo y necesitamos una competición que lo sea”, desvela Mohebi sobre la odisea que han vivido solo para disputar ese partido.
Una dificultad extra que se suma al miedo de los iraníes por el conflicto bélico que atraviesan, los problemas y barreras que se han encontrado durante los meses previos al Mundial y, por si fuera poco, todos los problemas que están teniendo para jugar los partidos y salir del país donde se disputa el Mundial el mismo día nada más terminar de jugar. Por lo pronto a Irán le quedan otros dos partidos de la fase de grupos, el siguiente contra Bélgica el domingo 21 y el último de grupos contra Egipto el sábado 27. Ambos partidos se disputan también en suelo estadounidense (en Los Ángeles y en Seattle respectivamente) y a ambos encuentros tendrán que entrar y salir del país en el mismo día. Una dificultad que deja claro la injusticia que existe en el torneo más importante del fútbol.

