El primer mercado de José Ignacio Navarro, en números 'históricos'

José Ignacio Navarro, en sala de prensa
José Ignacio Navarro, en sala de prensa. Kiko Hurtado
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Antes de que cualquier lector pueda sentirse ofendido o dispuesto a la crítica, debemos reseñar que los números de los que hablamos no se refieren, al menos de momento, a lo económico. A partir de ahí, llama poderosamente la atención que el primer verano de José Ignacio Navarro al mando de la dirección deportiva pueda convertirse en uno de los mercados de traspasos con más movimientos firmados en la historia reciente del Sevilla, quedándose cerca de lo que se vivió en la 13/14 o en la 19/20, la primera de la segunda etapa de Monchi.

Porque José Ignacio Navarro, según lo previsto, acumulará casi 30 operaciones este verano. De momento, el encargado en materia de fichajes ha cerrado seis llegadas (Odysseas, Fran González, Juan Iglesias, Arouna Sangante, Julio Díaz y Jon Guridi) y nueve salidas (Nyland, Juanlu Sánchez, Tanguy Nianzou, Nemanja Gudelj, César Azpilicueta, Januzaj, Alexis Sánchez, Akor Adams y Rafa Mir). Y aún queda mucho.

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Como contábamos este pasado miércoles, la idea del director deportivo es cerrar, al menos, cinco llegadas más de aquí al cierre del mercado (un pivote, un mediocampista, un extremo y dos delanteros) y se deben firmar otras cinco salidas mínimo (Joan Jordán, Fede Gattoni, Fabio Cardoso, Adriá Pedrosa y Chidera Ejuke). Nos colocaríamos, en total, en 11 fichajes y 15 salidas contando con Alberto Flores.

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Evidente, algún movimiento se puede estropear por el camino (el club espera tener al menos un par de refuerzos más antes del inicio de LALIGA) o alguna salida atascarse (Joan Jordán no lo está poniendo nada fácil), pero la realidad es que el primer mercado de José Ignacio Navarro -nunca en términos económicos- se pondría en números históricos.

Juan Iglesias, Sangante, Guridi y José Ignacio Navarro, en sala de prensa
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La idea del club era clara: cambiar radicalmente el plantel, las sensaciones, los nombres y el estilo. De momento, parece, se está logrando, pero ahora queda que la pelotita entre y el trabajo cuente mucho más allá de lo numérico.