Las lágrimas de Daniel, el mayor fan de Juanlu: "Para ver a San Gonzalo te vienes"
El chico acudió al aeropuerto para despedirse del lateral
Juanlu ya viaja hacia Inglaterra para cerrar su fichaje por el Bournemouth
Aún son muchas las voces, atrevidas algunas, ignorantes otras, las que aseguran que el fútbol es un deporte de 22 jugadores corriendo tras un balón, obviando lo más importante: la gente que rodea a esta actividad. Uno de esos que lo viven desde bien pequeños es Daniel, nuestro protagonista, el mayor fan de Juanlu Sánchez y el chico que no dudó en acudir al aeropuerto bien temprano para despedir a su ídolo.
Apenas había llegado el coche de Juanlu Sánchez y ya se podía escuchar a su madre intentar consolarle. "No llores, no llores", le decía mientras el hasta ahora dorsal 16 del Sevilla empezaba a pisar tierra.
Con una sonrisa que escondía las lágrimas, con la ilusión de un chico que sabía que se marchaba su ídolo, ambos se abrazaban, sonreían y bromeaban. "Te traeré una camiseta", le prometía Juanlu al verle con su indumentaria del presente curso y su nombre.
Los lamentos del chico coincidían con la ilusión por verle y ambos mantenían una curiosa charla que, evidente, no podía ser más sevillana. "¿Para ver a San Gonzalo vendrás, no?", le preguntaba Daniel a lo que Juanlu no dudaba: "Sí, sí, seguro".
"Eso les dices que vas a venir a Sevilla a ver a San Gonzalo", bromeaba el pequeño con un Juanlu Sánchez que tampoco podía ocultar sus nervios e incluso su pena por marcharse de la que ha sido su casa durante todos estos años.
Daniel no puede contener las lágrimas
Con su pancarta y su camiseta del Sevilla, Daniel atiende a los micrófonos de ElDesmarque y aunque intenta mantener la compostura y explicar lo que estaba sintiendo, las lágrimas le iban superando.
Incapaz de conectar varias frases, el chico mostraba la realidad de lo que muchos intentan menospreciar día sí, día también: el fútbol es mucho más que un deporte que reúne a 22 jugadores sobre un enorme césped.
Se despedía Juanlu mientras Daniel miraba entre las rejas con lágrimas en los ojos. Se marcha un ídolo... con la promesa de volver. Al menos para ver a San Gonzalo.
