El Sevilla avanza por Fran González

Fran González, con la Selección. Europa Press
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El Sevilla continúa moviéndose en el mercado. La entidad hispalense, pendiente de la salida de Chidera Ejuke, sigue buscando nuevos nombres para su plantilla y el siguiente en sumarse podría ser Fran González, tercer guardameta del Real Madrid.

Como contábamos hace semanas, la idea del Sevilla era buscar un nuevo guardameta en el mercado que acompañase a Odysseas Vlachodimos, dándole la oportunidad a Alberto Flores -que fue abrazado y aplaudido por sus compañeros tras detener el penalti ante el Córdoba- de salir del Sánchez-Pizjuán.

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En estas, el puesto de segundo guardameta del Sevilla podría ocuparlo Fran González, joven portero que, hasta ahora, ha sido tercera línea en el Real Madrid.

Tal y como ha avanzado el periodista Ángel García, el Sevilla se encuentra actualmente negociando su fichaje y si todo llega a buen puerto, se concretará como nueva llegada en un equipo que espera tener el plantel prácticamente renovado en su totalidad esta nueva temporada.

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Fran González, sin embargo, no es la única opción del Sevilla para reforzar la portería y, tal y como advierten a ElDesmarque, la operación no está ni mucho menos cerrada con el Real Madrid, por lo que aún no puede darse por asegurada su llegada.

Las fórmulas del Real Madrid y la 'cría de pollitos'

A falta de algunos detalles más, todo apunta a que el Real Madrid ejecutará la salida del guardameta, al que muchos le señalaban como sustituto idóneo de Thibaut Courtois en un futuro próximo, con ciertos condicionantes.

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En el club blanco se han acostumbrado a ejecutar operaciones con ciertas opciones de recompra -ya lo hizo en su día con Negredo en el Sevilla- o guardándose ciertos porcentajes de futuras ventas -como hizo con Óscar Rodríguez-, por lo que el debate en el Sánchez-Pizjuán, como comentábamos hace días, era el de criar pollitos o no.

Como ya comentábamos, en el Sevilla no veían con malos ojos incorporar, aunque fuesen en situaciones condicionadas, a jóvenes con el talento suficiente (o al menos se presupone) para mejorar la competitividad de su plantilla y Fran González, con las condicionantes blancas, podría ser el mejor ejemplo de ello.