La FIFA podría aplicar sanciones a los futbolistas expulsados por violencia en partidos amistosos

Entradas como la de Christan Mawissa a Christantus Uche, que le ha dejado lesionado para toda la temporada, podrían empezar a tener consecuencias para los infractores.
Christantus Uche se rompe varias partes de la rodilla y confirma el drama del Getafe
Cada año, los futbolistas preparan su vuelta a la competición con partidos amistosos de pretemporada. Partidos que deberían ser para probar ideas de los entrenadores, posibles alineaciones y experimentos antes de que de comienzo una nueva temporada. Sin embargo, todos los años hay alguna noticia negativa con algún jugador lesionado de gravedad en estos partidos. No solo ocurre a nivel de clubes, también lo hemos visto en partidos amistosos internacionales entre selecciones.
Este año, le ha tocado vivir la peor cara de este deporte a Christantus Uche, después de una durísima entrada de Christian Mawissa en el Mónaco – Getafe que se disputó la semana pasada. El futbolista del Mónaco perdió los papeles y le hizo una entrada salvaje al futbolista nigeriano del Getafe que se retiró lesionado. Una acción incomprensible en un partido amistoso y por la que más tarde se confirmó la peor de las noticias. El conjunto azulón informó de que el delantero sufre varias roturas de ligamentos y meniscos en su rodilla derecha y se pierde de esta manera toda la temporada, que ni si quiera ha empezado. El futbolista del Mónaco fue expulsado, pero más allá de una tarjeta roja en un amistoso, Mawissa no va a sufrir ningún castigo por lo que le ha hecho a Uche.
La FIFA quiere castigar las acciones violentas en los amistosos
Un ejemplo sangrante que ha hecho que la FIFA, según ha podido saber Archivo VAR, se plantee acabar con la impunidad de las conductas violentas en partidos amistosos. El organismo aprovechará esta temporada para estudiar la posibilidad de que las expulsiones por juego brusco grave o conducta violenta tengan consecuencias y puedan cumplirse en la siguiente competición oficial del infractor. De esta manera se penalizarían las entradas como las de Mawissa, que podría haber sido sancionado con mucha dureza de haberla hecho en una competición oficial, o las tanganas que se han visto varios partidos amistosos este verano.
Eso sí, la FIFA no va a estudiar trasladar cualquier tarjeta. No van a castigar expulsiones por una doble amarilla, un agarrón o una mano. En esos casos todo seguirá como hasta ahora y no habrá ninguna sanción posterior en competiciones oficiales. Lo que buscan es “castigar exclusivamente las expulsiones por conducta violenta y juego brusco grave: agresiones, peleas, tanganas y entradas de fuerza excesiva con capacidad de lesionar”. Para ello, la solución que podrían establecer es trasladar la sanción correspondiente al partido oficial que toque. En el caso de Mawissa, cumpliría su castigo en la primera competición oficial que disputase el Mónaco: en la eliminatoria de la Conference League o en el primer partido de la Ligue 1. Una manera de que el infractor no se vaya de rositas y pague las consecuencias de su infracción.
