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El Real Zaragoza consuma el desastre con el descenso matemático a Primera RFEF entre lágrimas de los jugadores

Hugo Pinilla llora tras el descenso del Real Zaragoza
Hugo Pinilla llora tras el descenso del Real Zaragoza. LALIGA
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El Real Zaragoza ha sellado este domingo su descenso ya de forma matemática a Primera RFEF después de su empate 1-1 en su visita a la UD Las Palmas en Gran Canaria. Los de David Navarro volvieron a dejar una mala imagen cayendo a la tercera categoría del fútbol español por primera vez en 77 años, cuando llegaron a Segunda desde la Tercera División de la época tras un año lamentable en el que incluso podrían acabar como colistas.

Las caras de los jugadores zaragocistas con el pitido final lo dice todo. Los futbolistas blanquillos ponen fin a la peor temporada en la historia reciente del club acompañando a Huesca y Cultural Leonesa, que también han confirmado sus respectivos descensos este domingo, a la categoría de bronce.

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La crónica del descenso del Real Zaragoza

El Real Zaragoza consumó el descenso matemático a Primera Federación tras empatar en Gran Canaria ante la UD Las Palmas (1-1), que no ha asegurado su presencia en la promoción de ascenso a Primera División a una jornada del final de LaLiga Hypermotion, en la que visitará al Deportivo de La Coruña, ascendido este domingo a la elite del fútbol español.

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El equipo aragonés estaba obligado a ganar en la isla y esperar que le favorecieran otros marcadores, pero sus jugadores no fueron capaces de cumplir con la primera de las premisas, pese a que en la segunda parte, especialmente en el tramo final del choque, tuvo ocasiones muy claras en la que la suerte le fue esquiva.

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Muy consciente de que su rival necesitaba asumir riesgos, a Las Palmas no pareció importarle renunciar al balón en el primer tiempo ante un Zaragoza que optó por jugar con dos delanteros de inicio, y que llegó a competir de tú a tú, aunque con sus indisimulables carencias.

Un cabezazo cruzado fuera de Kenan Kodro a la salida de un córner, y un centro desde la derecha de Marcos Cuenca al que no llegaron Dani Gómez y Nikola Cumic fueron sus mejores ocasiones.

Al equipo amarillo, menos lúcido que en otros partidos, le fueron suficientes algunas acciones aisladas para llevar peligro, como con un derechazo de Pedrola desde fuera del área que se estrelló en el palo izquierdo de Adrián Rodríguez en el minuto 31.

Antes del descanso se vieron las costuras defensivas del equipo maño, tras una buena maniobra de Manu Fuster en el área, cuyo centro lo cabeceó Miyashiro al travesaño, adelantándose a Juan Larios, y el balón rechazado lo controló Jesé en el área pequeña para marcar por bajo.

Los resultados de otros campos tampoco acompañaban al Zaragoza, que en la segunda parte tiró de orgullo y aprovechó la siesta del equipo amarillo, confiado en que no iba a sufrir ningún sobresalto, para avisar en el minuto 69 con un disparo de Juan Sebastián al larguero.

Fue el primer tiro a portería del conjunto blanquillo en el partido; el segundo acabó en la red, tras una conducción de Marcos Cuenca que el canterano finalizó con un duro disparo a media altura que superó a Horkas.

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El equipo maño dominó el tramo final y se lanzó al ataque, con Cuenca como principal amenaza por la derecha; otra jugada suya en el tiempo añadido no la remató Kodro en primera instancia, y Hugo Pinilla mandó el balón al lateral de la red, con la portería vacía aunque forzado y con poco ángulo.

Adrián Rodríguez, quien antes había evitado una clara ocasión de Jesé, se fue a rematar al ataque de forma desesperada, y aún hubo otra ocasión clara para los maños, con un intento de corte de Herzog, y el balón se fue a la base del poste.

Con el empate, que tampoco le sirve de mucho a la Unión Deportiva, el conjunto aragonés acabó consumando su descenso en lo que supone el episodio más traumático de sus 94 años de historia, y en el mismo estadio donde en 2015 se le escapó en los minutos finales la vuelta a la élite del fútbol español, una categoría de la que ahora le separarán dos divisiones.