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Barra libre para Arbilla

El VAR salvó al Real Valladolid del error de De Ena Wolf: "Simulación"

Iván Alejo y sus compañeros protestan a De Ena Wolf.
Iván Alejo y sus compañeros protestan a De Ena Wolf. LALIGA.
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ValladolidEl Real Valladolid 0-0 SD Éibar no estuvo exento de polémica arbitral. Alonso de Ena Wolf completó un mal arbitraje con una segunda parte en la que encendió al Nuevo Estadio José Zorrilla: un penalti anulado por el VAR, decisiones incomprensibles en saques de banda o de esquina y barra libre para algunos jugadores como Anaitz Arbilla, que se dedicaron a dar patadas durante todo el partido.

En el minuto 58, Adu Ares se internó en el área, cayendo trasun contacto hombro con hombro con Iván Alejo. De Ena Wolf no lo dudó y señaló penalti suponiendo que había un contacto abajo inexistente. David Gálvez Rascón, desde el VAR, salvó al árbitro y al Pucela. El atacante del conjunto armero saltó de forma muy exagerada con un contacto que no es para ello y Alejo simplemente hizo una carga legal.

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Audio VAR

"Alonso, te recomiendo una revisión para que valores una potencial cancelación del penalti", dijo Gálvez Raacón. "Voy a verla", respondió De Ena Wolf. Después de pedir "más zoom" y "centrar la imagen", el árbitro de la sala VOR se dirigió de nuevo al de campo: "Te voy a mostrar cómo, en el momento del derribo, el jugador del Éibar no sufre más que un ligero contacto, hombro con hombro. Abajo no hay ninguna zancadilla. Ahora tú tomas la mejor decisión, ¿vale?". Y como Gálvez se lo dio mascado, a De Ena no le quedó otra que recoger cable: "De acuerdo, David. Para mí el contacto es arriba, muy leve, no suficiente para penalti. Como lo considero simulación, voy a reanudar con tiro libre indirecto y tarjeta amarilla al 18, Adu Ares". "Perfecto, nos parece bien", concluyó Gálvez Rascón.

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A esto hay que sumarle que el propio Alejo se llevó su décima amarilla por protestar de manera ostensible un saque de banda que era claro en favor del Real Valladolid y se señaló mal. Julien Ponceau probó el disparo lejano y tocó en un defensor del Éibar de forma muy evidente, pero ninguno de los cuatro colegiados vieron ese contacto, privando al Pucela de un saque de esquina. Cuando los contactitos no eran falta, a los cinco minutos sí que lo eran y luego dejaban de serlo de nuevo. Además, aguantó sin mostrar cartulina a Arbilla hasta el final del encuentro tras cometer seis faltas, algunas de ellas bastante duras.