El hartazgo de Bellingham con los árbitros: quejas por las rojas y un posible insulto

Jude Bellingham tras recibir la amarilla en el derbi. Cordon Press
Compartir

La frustración de Jude Bellingham durante todo el derbi tiene un colofón crítico con el arbitraje tras la sonada derrota del Real Madrid, sobre todo porque va en consonancia con su propio partido. El británico, harto después de una pelea constante durante el choque contra el Cuti y Giuliano, rompe en el cierre con un mensaje directo a los colegiados desde el propio césped que engloba el malestar del conjunto blanco.

Si en el análisis oficial del Real Madrid hablan de un "pésimo arbitraje", Jude Bellingham va un paso más allá para llevar ese hartazgo a lo que parece una ofensa directa. Mientras Simeone pide respeto tras la subida de tono de Mourinho en la rueda de prensa, la definición del caos pasó por el verde. La amarilla por la entrada a Julián fue una demostración de esa sensación durante los 90 minutos, pero tras el pitido final se convirtió en palabras difíciles de controlar ante la tensión de un partido tan importante.

PUEDE INTERESARTE

Su discurso parece claro, arranca por un "qué vergüenza, dos rojas, dos rojas. ¡Dos!", una actitud que va a más hasta que al final deja un supuesto insulto mucho más grave que sugiere un castigo posterior si el árbitro lo apunta en el acta. Y es el guion que ha establecido el club madridista tanto en su puesta en escena en redes sociales como en la voz de José Mourinho

PUEDE INTERESARTE

La tensión en un partido como este se entiende durante los 90 minutos, de hecho los enfrentamientos viscerales entre el Cuti y Bellingham fueron constantes, tanto en lo físico como en lo verbal. Aún así al cierre del encuentro, el internacional inglés parecía más tranquilo porque fue a saludar a los rivales en una decisión que parecía englobar la calma del cierre...pero nada más lejos de la realidad.

La explosión de las emociones, la lejanía con el Barça y que el propio Atlético de Madrid le supere, son un peso demasiado grande después de ver las acciones dudosas que ahora ponen en marcha los madridistas después de la derrota. Y con el parón por delante, el análisis es aún mayor: del nivel arbitral, del propio Real Madrid y del comportamiento ante partidos tan relevantes.