Luis García Plaza destapa la clave de la victoria del Sevilla ante el Rayo

Luis García Plaza, saludando a Miguel Sierra. Kiko Hurtado
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Si hubo un gran triunfador en la victoria del Sevilla ante el Rayo Vallecano, más allá de Robbie Ure, fue Luis García Plaza. El técnico blanquirrojo, sin apenas recursos, consiguió tres importantísimos puntos gracias a dos grandes cambios que él mismo destapó.

Sin entrar en nombres, aunque también sería necesario, Luis García Plaza, tras un inicio marcado por el error de Sangante, necesitó tiempo, pidió oxígeno, pero acabó encontrando el principal error cometido que permitía al Rayo dominar la primera mitad.

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Como él mismo explicó, intentó rectificarlo ya en la primera mitad, pero tuvo que ser en el descanso cuando consiguió adaptarlo todo para evitar que el Rayo se llevase los tres puntos del Sánchez-Pizjuán.

La sorpresa del Rayo ante la falta de efectivos del Sevilla

Como explicó Luis García Plaza, el Rayo Vallecano se presentó en Sevilla con un sistema y un modelo de presión totalmente diferente al que había mostrado en pretemporada y cogió a contrapié al equipo blanquirrojo.

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El Sevilla intentó adaptarse, intentó que Nico Guillén adelantase su posición para ocupar nuevos espacios, pero "aunque intenté explicarlo", fue con Peque Fernández con quien consiguió adaptar realmente el sistema necesario.

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"Cuando hemos podido meter a Luci (Agoumé) en la base y jugar entre líneas con Jon (Guridi) y con Peque, le hemos controlado los costados a Valentín", comentaba en sala de prensa antes de indicar que "las pausas de hidratación son increíbles, pero durante el partido no es tan fácil. En la primera mitad hemos cambiado al 4-1-4-1, pero Nico no estaba demasiado cómodo, con Peque hemos estado mucho más cómodos".

El cambio de orientación en el Sevilla

Este, sin embargo, no fue el único cambio reseñable que permitió al Sevilla recuperar el pulso del encuento durante la segunda mitad.

Tras estudiar al Rayo, y a su modelo de presión, el Sevilla arrancó el encuentro combinando desde atrás, intentando salir desde banda derecha con Sangante-Juan Iglesias para, posteriormente, trasladar la jugada a la banda izquierda. Con Ratiu de por medio, Oso sufría y si Suazo no llegaba a la ayuda, por momentos la jugada quedaba totalmente atascada.

En el segundo tiempo, con Agoumé mucho más cerca, la salida arrancaba con Kike Salas, Suazo y el francés, llevando posteriormente el cambio de banda a Miguel Sierra, jugador que sí fue capaz de desbordar a Balliu y que, además, solía contar con Peque y Guridi mucho más cerca. Así llegó el primer penalti.

Finalmente la cita se decidió con una recuperación, con un contragolpe, con una jugada de corazón, de genialidad (de Manu Bueno antes que de Robbie Ure), pero el Sevilla previamente tocó dos piezas claves para conseguir el triunfo.