La carta de Joan Jordán al sevillismo: "Me siento sevillista y me marcho con la conciencia tranquila"

El centrocampista asegura marcharse "con la conciencia tranquila" y siendo un "sevillista más" de por vida
Adiós a Joan Jordán, el único superviviente de la última gran revolución de Monchi
Joan Jordán se marcha del Sevilla FC, pero el Sevilla nunca se irá de su vida. El futbolista llegó en 2019 procedente del Éibar y en seis temporadas ha disputado un total de 203 partidos oficiales: 139 encuentros de LALIGA EA Sports, 23 de la Copa del Rey, 21 de la UEFA Champions League y 18 de la UEFA Europa League y 2 en la Supercopa de Europa. En total, el centrocampista firmó siete goles y 14 asistencias, siendo partícipe de las conquistas de las últimas dos UEFA Europa Leagues (2020 y 2023). Una vez oficializado su fichaje por el Estrela Amadora, el futbolista ha querido despedirse de la que ha sido su afición con una emocionante carta.
La carta de Joan Jordán al sevillismo
"Un nuevo reto empieza en Portugal, pero no podía hacerlo sin dedicaros unas palabras. Esto no es una despedida, es un agradecimiento, un hasta siempre. Me marcho con la cabeza alta y con la conciencia tranquila porque siempre lo he dado todo por el Sevilla FC. Siempre he trabajado con la intención de defender esta camiseta como se merece. Esa ha sido mi misión, aquí hemos hecho historia, hemos competido contra rivales tremendos, y he ganado dos Europa League. He cumplido un sueño como jugar y marcar en Champions. He compartido vestuario con grandísimos jugadores y entrenadores muy importantes, pero por encima de todo me quedo con las personas.
Me quedo con los que me han ayudado en el día a día, con mis compañeros, algunos se han convertido en amigos muy importantes. Me quedo sobre todo con el Ramón Sánchez-Pizjúan, con esa sensación única de sentiros y sentir este estadio como mi casa. Me habéis dado cariño, respeto y apoyo en muchísimos momentos. Me habéis hecho sentir parte de esta pasión y eso es algo que no voy a olvidar nunca. Gracias de corazón. Gracias a los que siempre han creído, me han respetado y me han apoyado, en las buenas y las malas.
Me quedo con lo bueno, con recuerdos que me van a acompañar para siempre, y con el orgullo de haber cumplido 200 partidos con un club tan grande. No podía marcharme sin deciros algo que para mí es importante. Me siento sevillano y me siento sevillista. Aquí han nacido mis hijos, aquí hemos construido nuestra vida como familia, por eso aunque nuestros caminos se separen una parte de mí se queda aquí. Gracias por hacerme sentir uno de los vuestros. Siempre 'uno di voi'".