A falta de seis puntos, le saca cinco al descenso pero juega ante la Real y contra el Barça
Empate que lo descarta para Europa y que no le garantiza la permanencia
ValenciaNi blanco en la grada, ni blanco en el campo. El Valencia CF empató en un flojo partido ante los vallecanos y, además de decir adiós a Europa de forma definitiva, no logra los puntos suficientes para salvase. Queda a cinco de Europa y a
De inicio Carlos Corberán repitió el once titular que venció en San Mamés. Lo hizo ante un Mestalla, abarrotado a pesar de ser laborable, plagado de camisetas blancas por petición popular y banderas naranjas repartidas por el club. Había mucho en juego y eso se notó desde el principio.
A la primera acción, un penalti claro de Renzo Saravia, pudo poner en ventaja al Rayo Vallecano. El lateral derecho cazó al Pacha Espino. El penalti lo lanzó Nteka al palo. Se libraba el Valencia que, con Javi Guerra como estandarte, trató de apretar ante el Rayo Vallecano.
Pero los de Íñigo Pérez, con poco y a pesar de las rotaciones, sacaron a relucir a las costuras de un Valencia que sufre en las transiciones y a balón parado. Así, en la segunda contra madrileña, el Rayo forzó un córner. Lejeune, aprovechándose de la confusión de Javi Guerra y Tárrega, de cabeza remató casi a placer. Dimitrievski, tapado, nada pudo hacer, pero después se redimiría con un paradón clave a Nteka.
El Valencia CF, sin jugar sus mejores minutos, consiguió quitarse el dominio visitante y, gracias a una buena jugada de Javi Guerra, tras un saque de banda de Rioja, permitió a Diego López empatar en el 39. Los de Mestalla acabaron dominando y generando más llegadas al área de Batalla, pero fue en vano.
Mestalla no falla
El asturiano no marcaba para su equipo desde diciembre, cuando anotó en Vallecas; y no marcaba en casa desde septiembre, en la primera jornada, tras una asistencia de Dani Raba, a quien le dedicó el gol. Los 45.851 espectadores en Mestalla tiñeron de blanco y naranja la grada lo celebraban aliviados.

Tras el paso por vestuarios, el Valencia CF quiso algo más. Con los cambios, el equipo tuvo más ímpetu que un Rayo al que parecía que el empate les valía. Corberán sentó a Pepelu, Hugo Duro y Guerra, un cambio el de Gilet poco comprensible porque estaba siendo el mejor.
El equipo tampoco mejoró, no tuvo más fútbol, se mostró como el equipo insulso que ha mostrado toda la temporada y acabó silbado por su público, con su entrenador señalado y su afición decepcionada.

