El gol de Kike García desata la emoción en el Espanyol: de las lágrimas de Manolo González a la celebración de Monchi
Victoria clave para la permanencia
El uno por uno del Espanyol ante el Athletic: notas de un valiosa victoria por la permanencia
El Espanyol ha conseguido esta tarde imponerse al Athletic Club en duelo clave para la permanencia. En un tramo final de temporada lleno de tensión para el cuadro perico, los tres puntos se quedaron en el RCDE Stadium y dieron oxígeno al conjunto dirigido por Manolo González. Los goles de Pere Milla y Kike García suman tres puntos importantísimos.
Buena muestra de ello la dieron no solo la celebración de los jugadores en el terreno de juego, sino también Monchi en la grada, celebrando con sus acompañantes el tanto en el añadido que certificaba la victoria, y Manolo González. Especialmente el técnico perico fue captado por las cámaras de Movistar en una celebración más que emotiva. Tremenda su imagen en el banquillo, con lágrimas en los ojos. También Edu Expósito.
El Espanyol volvió a ganar 18 jornadas después ante los suyos y lo hizo con una victoria clave para la salvación. Tras el partido, el propio Manolo González explicó la situación personal por la que pasa. "Ahora hay que ir a Pamplona a ganar. No podemos ir a especular. Tenemos que ir con este suflé lo más alto posible. Ha sido una de las peores experiencias de mi vida laboral... y personal. Salvo cuando murió mi tío, que era como mi padre, hace tres años... esto ha sido tremendo. Una segunda vuelta infernal a nivel mental. Está siendo muy dura", señaló.
El técnico, en rueda de prensa tras la victoria frente al cuadro vasco, se ha deshecho en elogios hacia sus futbolistas: "Seremos mejores o peores, pero siempre se han dejado la piel, con más acierto o menos. Ellos han creído en lo que hacemos y les estoy muy agradecido en este aspecto".
González ha comentado que no puede "explicar" la dinámica del equipo en la segunda vuelta. "Es una situación muy jodida. Ves que tocas y cambias cosas, que los jugadores quieren y no les sale. Es complicado. Tienes miedo a perder el balón, algo que no pasaba en la primera vuelta", ha confesado.
