En Bilbao, más pendientes de Yuri Berchiche que de culebrones madrileños
Los leones de Ernesto Valverde están ya a sólo 2 partidos de acabar LaLiga y la temporada da miedo
Bilbao¡Es desesperante ser athleticzale esta campaña! A Ernesto Valverde y a sus chicos les tocaba convencer este miércoles a toda la parroquia del Athletic Club de que sí están a lo que hay que estar, que no era otra que vencer al RCD Espanyol en su guarida de Cornellá el Prat para demostrar que la pelea por ir a Europa -y despedir como se merece al 'Txingurri' y a Iñigo Lekue- no es puro ‘chau chau’ que decía el difunto Jesús Gil y Gil. Pues venga disgustos, otra vez el equipo aspirina resucitó al rival y se la pegó de morros.
En ese sentido la cita en el RCE Stadium, con un once vasco super rotado, que ha terminado con un marcador de (2-0), no ha podido ser más corrosiva, ya que los leones han estado a merced de los periquitos de Manolo González y han perdido con el gol de Pere Milla y el de Kike García.
Dos derrotas consecutivas, 4 en los 6 últimos partidos y los Dodotis disparados por toda Bizkaia.
Tras la pifia ante el Valencia CF de Corberán en San Mamés y este nuevo sopapo en Catalunya, toca regresar a Bilbao donde el domingo se disputa el último partido en casa de la temporada, teniendo al Celta de Vigo como contrincante a las 19.00h. Todo lo que no sea puntuar puede deparar un drama en la Unidad Coronaria de Cruces y Basurto.
El Athletic sufre por la banda de Adama Boiro, pero da 2 palos
En el primer tiempo, con el arbitraje del extremeño Hernández Maeso, en el que hubo hasta 12 saques de esquina, el Athletic debía arreglar las ausencias de Nico, Sancet, Yuri y sus carencias, claro, como ver que a Adama le buscaban y ganaban la espalda a cada poco.
Los pericos empujaban más, se jugaban la vida y probaron a Unai Simón con un tirazo de C. Romero, pero los de Valverde estaban enteros y empezaron a sumar córneres y algunos endebles remates gracias únicamente a la calidad de Galarreta. ¡Cómo se le echó de menos ante el Valencia!
Ya que no se hizo mucho daño, los hombres de arriba no estaban nada finos, los pericos pillaron la onda y volvieron a la carga en el segundo tramo de ese primer periodo con un taconazo, por ejemplo, espectacular de Roberto al que volaba Simón o una posesión del 67%.
Aún así las mejores balas fueron vascas: Aymeric Laporte casi marca en un balón parado en el 38' pero su toque (posiblemente con mano) dio en el larguero y en el 45' Unai Gómez chutaba al poste en una jugada en la que pudo haber penalti por mano de Riedel.
Ruiz de Galarreta estaba en todas las jugadas potables del Athletic, aunque la opción más clara vino en un balón parado
El segundo tiempo fue una ruleta rusa de una única bala y la compró el Espanyol
Valverde tuvo que dejar a un tocado Dani Vivian en la caseta (con hielo y el tobillo hinchado) pero no se vio que cambiara el tono de su equipo. El RCD seguía mandando tibiamente, aunque ambos estaban atascados en un lento pasar de los minutos sin pisar área. Los bostezos reinaban en grada, bares y hogares, así que el Txingurri insertó a Guruzeta y Jauregizar para el 62' buscando más pegada.
Pero todo lo contrario, porfiando con garra iba a llegar el 1-0 de Pere Milla en el 69' adelantándose a Yeray y batiendo a Simón que nada pudo hacer. Casi marca de cabeza Guru en el 80' pero Dmitrovic metió una gran mano y Kike García mató el partido en el descuento con el 2-0. Las alarmas se volvían a encender porque las calculadoras echaban humo en Bilbao y las jornadas se acaban sin que haya manera de cerrar este drama de curso.
Se supone que el Athletic no va a bajar por primera vez en su historia, pero lo va a peinar y va a quitar años de vida a Club y afición. Recuerden que en la última jornada hay que jugar en el Bernabéu ante el Real Madrid. Esperemos no tener que pagarle a Florentino Pérez una suscripción al ABC.
