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El uno por uno y las notas del Sevilla ante el Levante con un único aprobado y un '0' en el plantel

Los jugadores del Sevilla, antes del Levante
El once del Sevilla ante el Levante. Cordon Press
  • El Sevilla volvió a firmar un encuentro mediocre ante un rival que le aprieta en la tabla

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El Sevilla volvió a caer derrotado este jueves ante el Levante (2-0) en una cita en la que los hombres de García Plaza, a pesar del optimismo de su técnico en la previa, demostraron que necesitarán algo más que un milagro para seguir en la máxima categoría.

El conjunto blanquirrojo volvió a mostrar ciertas carencias defensivas además de una preocupante incapacidad para controlar, dominar y crear juego con el balón, un déficit que le ha ido restando puntos durante el año y que este jueves volvió a castigarle.

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Las notas y los puntos de los jugadores del Sevilla ante el Levante

Odysseas Vlachodimos [3]: el año también se le está haciendo largo al griego. Iván Romero estaba solo, hubo muchos errores en el área, pero el balón, por fuerte que iba, entra por su palo.

Juanlu Sánchez [3]: Antonio Cordón estará aún pensando que el Nápoles vendrá este verano ofreciéndole lo que él quería por el lateral. Desaparecido en la primera mitad, su aportación en la segunda fue insuficiente.

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Andrés Castrín [6]: que un futbolista que llega de Primera RFEF sea el mejor del equipo dice mucho, y no demasiado bueno, de esta mediocridad de equipo. Con sus fallos, con sus precipitaciones, el más valiente, el más entregado.

Nemanja Gudelj [3]: el VAR le salvó del enésimo error de la temporada. Su buen desplazamiento en largo podría tapar su partido, pero es que sus desconexiones continúas son demasiado grandes.

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Kike Salas [4]: luchó como de costumbre y, como de costumbre, acabó totalmente desesperado. Tuvo una ocasión clarísima, raro que falle, que desaprovechó.

Oso [4]: lo intentó continúamente y la cita acabó pasándole por encima. Acabó viendo el segundo tanto de Iván Romero tirado en el césped.

Lucién Agoumé [2]: Matías Almeyda creía que el francés podía ser su organizador. Un único pase de élite dejó en la enésima demostración de futbolista impotente. Ni ataca, ni defiende. Ni organiza, ni destruye.

Los jugadores del Sevilla, antes del Levante

Manu Bueno [3]: desconocemos la cantidad de energía, viéndole correr parece muchísima, que tiene el canterano, pero con balón no estuvo demasiado acertado.

Isaac Romero [4]: tuvo algún detalle positivo en la segunda mitad, pero prácticamente ni pisó el área. Su posición, que no es su culpa, pareció no crear el peligro esperado.

Rubén Vargas [2]: el futbolista más determinante y con más calidad del Sevilla no puede permitirse firmar un encuentro como el de este jueves. Egoísta, falló la ocasión más clara del partido... y que podría costar un descenso.

Akor Adams [3]: desconocemos cuántas opciones tuvo Víctor Orta para incorporar el pasado mercado invernal, pero sí sabemos que su apuesta no fue demasiado brillante. Se pasó la primera mitad, como el resto, totalmente perdido; reaccionó en la segunda, pero pareció picarse con Vargas para ver quién era más egoísta.

Suplentes:

Djibril Sow [1]: este futbolista se atrevió a finales del pasado año a cuestionar si su nivel debía estar en el Sevilla porque él vino "para jugar la Champions". No sabemos si a día de hoy sería titular en un Sevilla de LALIGA Hypermotion.

Carmona [0]: otro encuentro inexplicable, suma de errores, suma de fallos impropios de un jugador de élite. No merece más análisis.

Peque Fernández [1]: en LALIGA Hypermotion rindió a un gran nivel. Quizás, si el Sevilla acaba descendiendo, pueda mostrar una versión mejor a la actual.

Alexis Sánchez [1]: mucho carácter, mucho empeño, pero cero eficacia. Aún se estará acordando de aquella frase del penalti de Isaac Romero en la ida: "Si fuese para empatar...".

Chidera Ejuke [1]: personalidad no le sobra, sino no habría forma de explicar que el Sevilla se esté jugando el descenso a Segunda División, perdiendo y en el 88' esté lanzando amagos en banda para sacar entre cero y cero acciones productivas.

García Plaza [1]: ha empeorado, y parecía realmente complicado, al equipo de Matías Almeyda. Su plan de partido, ante el penúltimo, fue un auténtico horror. Le costó reaccionar, no acertó con los cambios y fue totalmente superado por su rival en el banquillo en gestión e ideas.