La camiseta retro del Celta: precedentes en la historia, leyendas que la usaron y por qué no se vio en Champions
Lucirá una camiseta en honor a Vigo, Miguel Caride recuerda todas las veces que se hizo en el pasado
LALIGA rinde tributo a su historia con la Jornada Retro
VigoEl Celta volverá a ponerse la camiseta roja y blanca en homenaje a Vigo este domingo en Balaídos ante el Real Oviedo con motivo de la jornada retro organizada por LaLiga. En el partido homenaje a A Reconquista los de Claudio Giráldez cayeron 3-4 dejándose remontar tres goles. No funcionó una camiseta que contó con la novedad de ver como los jugadores apostaban por el apellido materno o por su nombre de pila. Una camiseta de coleccionista que se convertirá en un objeto de culto. De ello sabe mucho Miguel Caride, que atesora una colección de más de 300 camisetas usadas o preparadas para partido oficial. Este abonado y coleccionista abre las puertas de su casa a ElDesmarque para revelar algunos de los secretos de todas las camisetas del Celta que rindieron tributo a la ciudad que les vio nacer, Vigo.
La nueva elástica, que lucirán este domingo ante el Real Oviedo, reinterpreta una idea que el Celta solo ha utilizado en contadas ocasiones. "A lo largo de su historia solo ha usado el color de la bandera de Vigo en tres modelos", explica Miguel Caride. Su testimonio resulta clave para entender el significado de esta decisión y el recorrido histórico de estas equipaciones.
Caride distingue tres etapas principales en el uso del rojo y blanco. La primera corresponde a principios de los años 2000, con un modelo de la marca Umbro que se convirtió en referencia. "Es el más reconocido, con una mitad roja y otra blanca. Se utilizó entre las temporadas 2001-2002 y 2003-2004", señala. Aquella camiseta tuvo presencia en competiciones europeas como la Champions League, donde algunas unidades fueron preparadas para jugadores concretos sin llegar a usarse en un partido oficial.
Entre las piezas que conserva, destaca una camiseta preparada para Alexander Mostovoi, destinada precisamente a competición continental: "Son camisetas que no siempre llegaron a verse en el campo, pero forman parte de la historia igualmente", subraya. Este modelo destaca porque el número fue serigrafiado sobre una estampación negra.
El Celta disputó sus ocho partidos de Champions League de celeste, con la primera equipación. Por ello nunca llegó a usarse esta camiseta con los colores rojo y blanco que estaban preparadas por el club en caso de necesidad si se hubiesen cruzado con un rival con una elástica similar.
Otra de las joyas de su colección es una camiseta preparada para Zvonimir Boban, quien tuvo un breve paso por Vigo. "Es casi un incunable. Jugó muy pocos partidos y conseguir algo suyo es muy difícil", relata Caride, que obtuvo la prenda directamente de un aficionado en Balaídos tras una conversación improvisada en la que este aficionado decidió regalársela con la promesa de cuidarla y preservarla. Boban apenas estuvo unos meses en Vigo ante la falta de minutos que le había concedido Víctor Fernández tras llegar desde el AC Milan.
La segunda etapa identificada por Miguel corresponde a un modelo más reciente de Adidas, que reinterpretó el concepto con una franja celeste vertical. "A mí me gusta mucho, aunque hubo críticas porque recordaba a la Juventus", comenta. Esta versión recuperaba la esencia de la bandera, pero con un diseño más moderno. Conserva una utilizada por Javi Galán, ahora en el CA Osasuna.
La tercera etapa es la actual, con la camiseta elegida para la jornada retro. A diferencia de las anteriores, el diseño abandona las mitades tradicionales y apuesta por un patrón arlequinado. "Es una visión diferente. Hay quien dice que parece más al Arousa SC, pero a mí me gusta", afirma. Caride destaca especialmente los detalles: escudo cosido con estética antigua, publicidad en terciopelo y dorsales cuidados. "Se lo han currado mucho, es una camiseta que luce".
Más allá del diseño, el coleccionista pone en valor el simbolismo de recuperar estos colores. "No es algo habitual en el Celta, por eso tiene más impacto", explica. Para él, esta iniciativa conecta generaciones y permite redescubrir capítulos menos conocidos de la historia del club.
Un coleccionista y sus tesoros retro
Miguel Caride también repasa algunas de las camisetas retro más icónicas de su colección. Entre ellas, destaca un modelo Umbro de finales de los 80 y principios de los 90, con acabado brillante, que considera "precioso" por su diseño y combinación de colores.
Otra pieza destacada es una camiseta roja de los años 80, también de Umbro, con el dorsal 17. "Es una joya, muy representativa de aquella época", asegura. Completa su particular podio una camiseta de portero, de Javier Maté, utilizada en el homenaje a Alvelo, el jugador del Celta que quedó parapléjico tras un accidente. "Es especial por lo que representa, no solo por el diseño", añade.
Entre sus piezas más valiosas también menciona una camiseta Adidas de principios de los 80 con el dorsal 10 de Nené Suárez, una de las más caras que ha adquirido, y una prenda de los años 50-60 sin corona en el escudo, considerada la más antigua de su colección que llegó desde Brasil.
El proceso para conseguir estas camisetas, explica, requiere paciencia y constancia: "Redes sociales, páginas de segunda mano y contactos. A veces también hace falta un poco de descaro". Una filosofía que resume bien el espíritu de la jornada retro: mirar al pasado con pasión para seguir construyendo identidad en el presente.
Con esta nueva camiseta, el Celta no solo participa en una iniciativa estética, sino que reivindica una parte importante de su historia. Y, como demuestra Miguel Caride, cada detalle cuenta cuando se trata de memoria y sentimiento.
