Del banquillo a la propiedad, una semana de pasión para el Sevilla

Protestas contra el palco en el Sevilla-Valencia. Kiko Hurtado
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No hay fútbol ya hasta el Domingo de Resurrección, la ciudad tiene ya la mirada puesta en la inminencia de la Semana Santa, una de sus dos fiestas más grandes, pero en el Sevilla FC tienen por delante una Semana de Pasión que puede y debe ser clave para su futuro. En todos los aspectos. El deportivo y el societario. Todo el mundo espera un relevo, y mientras unos miran al banquillo otros, mayoría, ponen el foco en la propiedad de un club que lleva demasiado tiempo a la deriva y ‘apesta’ a Segunda División allá por donde lo mires.

Por un lado, Matías Almeyda parece sentenciado. Solo un milagro podrá salvarle en la reunión del consejo de administración que debe celebrarse este lunes. El argentino firmó por tres temporadas, se metió a la plantilla en el bolsillo y durante un tiempo también a una afición que, sin embargo, ve el deterioro del equipo cuando quedan apenas nueve jornadas para el final. Para buena parte del consejo, incapaz de mirarse al ombligo, es suficiente para dar carpetazo al cuarto entrenador de la era Del Nido Carrasco. Lo que más preocupa al aficionado es que los que no aciertan con ningún técnico sean capaces de conseguir convencer a uno que haga su trabajo.

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En la terna de candidatos hay dos opciones. Una es la de Luis García Plaza, sin equipo desde que fuera destituido por el Deportivo Alavés en 2024, pesando su experiencia en estas situaciones… aunque haya sido destituido por Getafe, Villarreal, Mallorca y Alavés por no ser capaz de escapar de los puestos bajos. La otra, confirmada por este medio, es la del vigués Diego Martínez, conocedor de la casa tras haber logrado el último ascenso del Sevilla Atlético -ahora desahuciado- a Segunda División. Manolo Jiménez, otro de los que entró en la rumorología, no ha sido ni contactado por el club.

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La due diligence acaba

Mientras tanto, dentro del secretismo que rodea a este tipo de operaciones, el proceso de venta del club llega a un punto interesante. El grupo que comanda Sergio Ramos, con el holding Five Eleven Capital como punta de lanza, está agotando el periodo de exclusividad o LOI para escudriñar las cuentas del club.

Según se entiende, este Viernes de Dolores es el último día de un periodo de tres meses en el que se ha llevado a cabo una exhaustiva due diligence, la auditoría con pelos y señales del estado financiero del Sevilla. Hasta ahora, los dos grupos que habían disfrutado de este periodo habían salido por patas antes de que se agotara, pero la ‘opción Ramos’ no solo ha llegado hasta el final, sino que incluso se ha podido ver a Martin Ink en el Ramón Sánchez-Pizjuán hace un par de semanas en el partido ante el Rayo Vallecano.

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El cambio en el banquillo parece cuestión de horas. El de la propiedad se dilatará más en el tiempo, pero hay indicios de que también podría darse más pronto que tarde. Está claro cuál de los dos es más necesario, pero también es el más complejo.