Pellegrini toma decisiones

Manuel Pellegrini, en rueda de prensa
Manuel Pellegrini, en rueda de prensa. Kiko Hurtado
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La moneda le salió cruz este domingo al Real Betis. Otra vez. Las rotaciones, pero sobre todo el plan de partido, no le funcionaron a Manuel Pellegrini, cuyo equipo pegó el enésimo petardazo de la temporada. No por el resultado en sí, dado que perder en San Mamés entra dentro de una lógica razonable, sino por la actitud y la puesta de escena del equipo en la primera mitad, repitiendo tardes de infausto recuerdo como las de Oviedo, Alavés, Levante, Vallecas o algunas más. Como suele acostumbrar, llega el tramo decisivo de la temporada y el chileno apostará por su once tipo, tirando de los futbolistas que más confianza le generen.

Con la vuelta de Sofyan Amrabat y los quizás no tan lejanos regresos de Isco Alarcón o Lo Celso, Manuel Pellegrini cambiará y/o moverá muy pocas piezas, apostando por sus hombres de confianza, por la calidad, por lo seguro. Un escenario en el que no parecen entrar futbolistas como Nelson Deossa o Rodrigo Riquelme, prácticamente inéditos durante las últimas semanas. Aunque el rendimiento, sobre todo del segundo, no esté a la altura de las expectativas puestas a su llegada, sí que sorprende más las tres suplencias en cuatro partidos de Álvaro Fidalgo, cuya puesta en escena había sido prácticamente inmaculada desde que llegó en enero.

Desde su debut contra el Atlético de Madrid en la Copa del Rey, Álvaro Fidalgo se convirtió en una pieza indiscutible para Manuel Pellegrini, quien incluso adaptó el sistema hacia un 4-3-3 para encontrarle encaje. El ahora internacional mexicano encadenó cinco titularidades seguidas pero en las últimas dos semanas ha perdido protagonismo. Solo una titularidad en los últimos compromisos. Salió de inicio frente al Celta, pero ese cambio al 4-4-2 le deja sin sitio. Antes se quedó sin minutos en Atenas, salió en el tramo final del partido de vuelta, ya con la eliminatoria sentenciada, y volvió a quedarse en blanco en San Mamés.

Nelson Deossa, cuyo fichaje se cerró por unos 12 millones fijos, es otro de los futbolistas que menos está costando para el entrenador. Llegó lesionado y le costó entrar en la línea de rotación, pero poco a poco fue mejorando en sensaciones. Su mejor actuación con la elástica verdiblanca la firmó contra el Valencia, siendo clave en el 2-1 definitivo, y para sorpresa de muchos, lejos de tener continuidad, una semana más tarde el entrenador lo dejó en el banquillo. Apenas ha jugado 86 minutos en los últimos siete compromisos. Ni siquiera está entre los 15 futbolistas que más minutos ha disputado esta temporada.

Prácticamente en el ostracismo ha caído sumido Rodrigo Riquelme, quien no disputa más de 60 minutos desde el pasado 2025. Su fichaje ha sido una de las grandes decepciones de la temporada, ofreciendo un rendimiento muy pobre y sobre todo muy lejos de las prestaciones que tanto maravillaron en el Atlético o el Girona. Con la llegada del nuevo año ha ido perdiendo protagonismo hasta ser uno de los futbolistas que menos está costando para su entrenador. De los últimos nueve compromisos ligueros se ha quedado sin minutos en seis de ellos, adelantándole por la derecha jugadores como Aitor Ruibal o incluso el Chimy Ávila.

De los tres citados sorprenden más los pocos minutos de Álvaro Fidalgo, cuyas suplencias obedecen más a una decisión técnica del entrenador que a demérito suyo. Todo lo contrario que Nelson Deossa y Riquelme, quienes parecen haber agotados las balas de la confianza y tendrán muy complicado sumar minutos de calidad en este tramo decisivo, aunque en fútbol nunca se sabe. Serán ellos los que deban convencer, y reivindicar, que todavía pueden sumar en este equipo.