Marcelino deja a Eder Sarabia al borde del abismo
El Elche no se rindió... pero no obtuvo premio
Alineaciones confirmadas de Villarreal y Elche en la jornada 27 de LALIGA
VillarrealDos realidades bien distintas en La Cerámica. El Villarreal CF no tuvo que forzar la máquina para superar a un Elche CF que ya está al borde del abismo en LALIGA EA Sports. El equipo de Marcelino García Toral se repuso del buen inicio ilicitano con un inspiradísimo Tajon Buchanan. Eder Sarabia no fue capaz de controlar la gran oleada groguet y encajó el segundo, obra de Mouriño. Eso sí, el marcador acabó premiando a los visitantes en la segunda mitad y vieron portería gracias a André Silva.
El duelo autonómico tuvo un guion extraño. Tras un buen inicio del equipo ilicitano, que desperdició varias ocasiones de gol, el conjunto castellonense acabó imponiendo su calidad en el tramo final de la primera parte con los goles del canadiense Tajon Buchanan y del uruguayo Santiago Mouriño.
La crónica del Villarreal - Elche
El conjunto castellonense desperdició la posibilidad de golear en la segunda parte y un gol del portugués André da Silva, a ocho minutos del final, metió de lleno en el partido al Elche, que soñó con el empate hasta el final. El equipo de Eder Sarabia, angustiado por su situación clasificatoria y su mala dinámica como visitante, tuvo una excelente puesta en escena ante el Villarreal, al que sometió durante los primeros minutos.
El conjunto ilicitano, valiente y sin complejos, avisó al primer minuto de juego con un disparo de Álvaro que atajó sin problemas Júnior. El Villarreal replicó con una gran acción individual de Buchanan, cuya asistencia no encontró rematador. El Elche, amo de la posesión, movió el balón con criterio de lado a lado buscando las llegadas por banda de Buba y Febas. En una de estas acciones, Rafa Marín estuvo a punto de marcar en propia meta al intentar interceptar un pase de Buba.
Álvaro, tras un pase de Rafa Mir, tuvo la mejor opción del Elche, pero el remate del delantero ante Júnior se marchó desviado. El Villarreal, desconectado en ataque y atascado en su zona de creación, volvió a temblar con una llegada de un hiperactivo Buba, cuyo disparo salió alto.